El AK-47, diseñado en 1947 por Mijaíl Kaláshnikov, es el fusil de asalto más producido y difundido en la historia, símbolo tanto del poder militar soviético como de movimientos revolucionarios en todo el mundo. Su éxito se debe a su simplicidad, resistencia y bajo costo, lo que lo convirtió en un arma presente en conflictos desde Vietnam hasta América Latina.