Memes “made in” Cuba
En la Cuba de hoy, donde las restricciones económicas y las limitaciones en el acceso a Internet son el pan nuestro de cada día, los jóvenes han encontrado en los memes una vía de entretenimiento y una herramienta de comunicación, crítica social y hasta catarsis colectiva. El meme ha dejado de ser una simple imagen acompañada de texto para asumir un lenguaje propio, cargado de códigos compartidos, humor inteligente y una sorprendente capacidad de adaptación al contexto nacional.
La juventud cubana, especialmente la que accede con mayor frecuencia a redes sociales como Facebook, WhatsApp, Telegram y más recientemente Instagram y TikTok, ha hecho del meme una forma de expresión cotidiana.
Según la joven psicóloga y comunicadora habanera Lianet Suárez, el uso del meme entre los jóvenes cubanos “funciona como válvula de escape frente a las tensiones sociales. Reírse de lo que duele es, a veces, la única manera de procesarlo sin frustrarse más. En ese sentido, el meme no solo entretiene; también sana, une, y permite superar colectivamente los traumas cotidianos”.
Una característica singular del meme cubano es su capacidad de mezclar referentes locales y globales. Es común ver a personajes del cine internacional como Spiderman, el Padrino o los Simpson usados para hacer sátira sobre la libreta de abastecimiento, los precios de las pizzas callejeras o la lucha diaria por conseguir un huevo.
Esta hibridez es reflejo de una juventud que, aunque vive en condiciones insulares, no está desconectada del mundo y se apropia de sus lenguajes con agudeza.
Sin embargo, el meme también enfrenta límites. En un contexto donde la línea entre lo humorístico y lo subversivo puede ser difusa, algunos memes han sido borrados, bloqueados o penalizados en redes por considerarse ofensivos. Esto ha llevado a una evolución del lenguaje visual: se emplean eufemismos, símbolos implícitos o dobles sentidos para esquivar la censura sin dejar de enviar el mensaje.
Aunque existen páginas y perfiles en redes dedicadas exclusivamente a la creación de memes cubanos, gran parte del contenido nace de forma espontánea desde los móviles de usuarios anónimos. Es una producción democrática, horizontal, sin jerarquías, donde cualquiera puede ser autor o replicador.
El meme cubano resulta mucho más que una imagen graciosa. Es el testimonio fugaz pero poderoso de una generación que, a falta de espacios formales de participación, ha encontrado en el humor digital una manera de decir, sentir, criticar y seguir adelante.
Fuentes: Juventud Rebelde, Juventud Técnica, sección Desde las redes, del noticiero VisionEs
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