En abril de 1945, con el Ejército Rojo avanzando sobre Berlín, Adolf Hitler se refugió en el Führerbunker, bajo la Cancillería del Reich. Allí vivió sus últimas jornadas rodeado de ruinas, bombardeos y un círculo reducido de colaboradores. En un estado físico deteriorado y mental obsesivo, se casó con Eva Braun el 29 de abril. Al día siguiente, el 30 de abril de 1945, ambos se suicidaron en el búnker. Sus cuerpos fueron incinerados en el jardín de la Cancillería, cumpliendo órdenes previas.