Jane Austen, autora de clásicos como Orgullo y prejuicio y Emma, vivió una infancia marcada por la sencillez y el entorno rural de Steventon, Inglaterra. Nacida en 1775 en el seno de una familia numerosa, creció rodeada de libros, conversaciones intelectuales y un ambiente que estimuló su imaginación. Desde pequeña mostró talento para la escritura, creando historias y pequeñas obras teatrales que compartía con sus hermanos. Este episodio recorre los primeros años de Austen, revelando cómo su niñez, entre la vida doméstica y la observación aguda de la sociedad, sembró las bases de una de las voces más influyentes de la literatura universal.