La Fontana di Trevi es la fuente barroca más célebre de Roma, construida entre 1732 y 1762 por Nicola Salvi y culminada por Giuseppe Pannini. Con casi 50 metros de ancho y 26 de alto, es un ícono mundial donde tradición y leyenda se funden: lanzar una moneda asegura el regreso a la “Città Eterna”.