La fábrica Mathisa, dedicada a la producción de artículos sanitarios, ha sido un espacio de trabajo para cientos de espirituanos. Entre ellos, dos mujeres han tejido su vida laboral entre máquinas, pasillos y compañeros. Una dirige la producción tras décadas de esfuerzo; la otra custodia y protege el centro como si fuera suyo.10 / 03 / 2026