En Girón defendimos con firmeza la soberanía nacional
Milicianos celebran la victoria.
Desde la Escuela de Oficiales de Milicias de Matanzas también se vivieron horas de mucha tensión y entrega. Allí, entre órdenes, movimiento de tropas y preparación inmediata, se fue forjando una parte importante de la respuesta cubana. Carlos David Muro Guevara era en aquel momento alumno de esa escuela.
¿Cómo recibió usted la noticia de aquel ataque?
Bueno, nosotros tuvimos la suerte, vamos a decir, de que la compañía a la que yo pertenecía estaba de guardia ese fin de semana. Por tanto, no tuvimos pases como el resto de los alumnos de la escuela. Nos quedamos allí y recibimos la noticia por todas las vías de comunicación que tenía el país, nacionales, y supimos de los bombardeos aéreos a los aeropuertos de Cuba.
¿Cómo se organizó la respuesta desde la escuela?
Se empezó a dar inmediatamente que se recibió la indicación del capitán Fernández de ocupar puestos de importancia en los alrededores de la escuela para organizar la defensa circular y empezaron a retornar a la escuela los alumnos que estaban de pase ese fin de semana.
¿Cómo vivieron ese momento los alumnos de la escuela de milicias de Matanzas?
Bueno, para nosotros fue un golpe tremendo el bombardeo de los aeropuertos porque sabíamos que algo detrás de eso venía, que eso era como explicó el Comandante en Jefe el preludio de una agresión, y todos los alumnos estuvimos en disposición permanente de prepararnos para el combate.

Carlos Muro Guevara en aquel momento era alumno de la Escuela de Oficiales de Milicias, de Matanzas.
¿Qué misión tuvo la Escuela de Milicias de Matanzas aquel día?
Nosotros permanecimos todo el día 16 en la escuela, preparando condiciones con los fusiles, se nos entregó los depósitos de combate con balas de guerra y preparamos ametralladoras 7.92 con dispositivo anti aéreo y estuvimos preparados para las órdenes que recibiéramos.
¿Quién coordinó el traslado de las fuerzas hacia Girón?
La escuela no disponía de transporte propio. A un grupo de alumnos nos indicaron salir a la carretera central, que estaba pegada frente a la escuela, entrar los camiones que pasaran con carga, descargar la mercancía y habilitar esos camiones como transporte de carga de los combatientes. Y por supuesto las órdenes las recibíamos del capitán Fernández y del capitán Vilá, que eran los dos jefes nuestros, director y subdirector general de la escuela.
¿Que dejó esa experiencia en la formación militar?
Bueno, indudablemente ya nosotros llevábamos tres meses estudiando en la escuela y habíamos aprendido un conjunto de elementos de defensa, de la escuela, que recibíamos clases de cadetes y de otros oficiales que nos preparaban y dentro de ello muchas conferencias que nos daba el capitán Fernández y el capitán Vilá, que nos sirvieron de preparación militar.
¿Qué recuerda, Carlos, de las horas previas al combate?
Indudablemente, Luisito, fue de mucha tensión, esa tarde-noche del 16 de abril en prácticamente la escuela no durmió. Estuvimos toda la noche preparándonos, limpiando los fusiles y esperando las órdenes del capitán Fernández.
¿Qué significa hoy para usted haber estado allí?
Muchísimo, muchísimo. Para mí significa mucho, para mí un orgullo y una honra haber pertenecido a aquella legión de combatientes que tuvimos la oportunidad de estar en Girón.
La actuación de los oficiales y combatientes formados en Matanzas reafirmó el valor de la disciplina, el compromiso y el deber. Su paso por aquellos hechos quedó unido para siempre a la defensa victoriosa de la patria. Así nos lo confirmó Carlos David Muro Guevara, entonces estudiante de la Escuela de Milicias de Matanzas.
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