En esta emisión de Calidoscopio, Mini encuentra sobre su mesita una calcomanía que Musín le dejó: un jinete con una bandera que dice “Viva Cuba libre”. Dindon le explica que ese jinete es Elpidio Valdés y el caballo Palmiche, y que junto al general Resoplez forman parte de una serie de dibujos animados muy querida por los niños cubanos. Mini no entiende por qué un muñe viejo puede ser importante y Dindon le adelanta que se trata de algo que forma parte de lo que somos y de nuestra memoria.
Almanaque recuerda las efemérides del 21 de octubre: en 1869, el niño José Martí fue llevado a la cárcel en La Habana por defender sus ideas; y en 1959, el pueblo de Camagüey se unió a Fidel para defender la Revolución. Luego, la Ortografía explica el significado y la escritura de la palabra patrimonio: el conjunto de bienes, tradiciones y creaciones que pertenecen a una comunidad y se transmiten de generación en generación.
Primavera compara el patrimonio con una flor desconocida que no se arranca, sino que se deja crecer y se aprende a querer. En la biblioteca, la Historia cuenta que Elpidio Valdés fue creado por Juan Padrón en 1970, un dibujante que amaba la historia de Cuba y quiso que los niños aprendieran sobre los mambises con aventuras y humor. La historieta se publicó en la revista Pionero, los niños escribieron cartas pidiendo más y Juan Padrón los escuchó. Elpidio no era un superhéroe, sino un cubano común, valiente, con humor, que se equivocaba, se enamoraba y reía. Generaciones enteras crecieron viendo esos muñes, aprendieron sus frases y jugaron a ser Elpidio o María Silvia; por eso se han convertido en patrimonio. Mini decide poner la calcomanía en su estufa para mirarla todos los días y promete invitar a sus amigos a ver los dibujos animados. Una emisión que resalta la memoria, la identidad y el valor de compartir la cultura cubana con las nuevas generaciones.