Díaz-Canel en clausura de Nación y Emigración: Este es un ejercicio cubano, entre cubanos y para los cubanos

Díaz-Canel en clausura de Nación y Emigración: Este es un ejercicio cubano, entre cubanos y para los cubanos El presidente Miguel Díaz-Canel en la clausura de la Cuarta Conferencia La Nación y la Emigración. Foto: Cubadebate

Con la presencia del primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quedó clausurada en la tarde de este domingo la Cuarta Conferencia La Nación y la Emigración, que tuvo lugar en el Palacio de las Convenciones de La Habana, capital de Cuba.

Además, estuvieron presentes el secretario de Organización del Comité Central del Partido, Roberto Morales Ojeda, el canciller Bruno Rodríguez y los viceprimeros ministros Inés María Chapman y Jorge Luis Perdomo Di-lella.

En esta edición participaron ciudadanos cubanos residentes en 57 países, así como representantes de organismos e instituciones del Estado, el Gobierno y la sociedad.

Durante el encuentro, que se llevó a cabo durante dos días, se abordaron las perspectivas de las relaciones de Cuba con sus ciudadanos en el extranjero. También se debatió sobre la cultura como elemento que nos identifica y une como cubanos, la participación de los cubanos que residen fuera de Cuba en los principales procesos de desarrollo socioeconómico del país, las inversiones, la comunicación social y la tecnología como mecanismos útiles de interacción.

Al dirigirse a la audiencia, el presidente cubano mencionó que la base para la política de Cuba hacia sus ciudadanos en el exterior fue establecida en el diálogo de 1978, liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro. Destacó que en los últimos 45 años se han logrado avances significativos en el fortalecimiento y diversificación de los vínculos con los cubanos y cubanas.

Afirmó que el sentimiento de amor por la patria es fuerte y ha prevalecido en este encuentro. La mayoría de los ciudadanos comparten ese amor por la patria, celebran sus éxitos, se solidarizan con las causas cubanas y demuestran interés en la situación del país, así como en aportar y contribuir a su desarrollo socioeconómico.

El proceso iniciado en 1978 no depende de las relaciones, contactos o incluso de la opinión de otros gobiernos. Es un ejercicio estrictamente cubano, entre cubanos y para cubanos, comentó el presidente, quien agregó que la independencia y la soberanía de la nación son las prioridades compartidas y lo que ha permitido llegar al momento actual.

Díaz-Canel agradeció las muestras de solidaridad y el apoyo brindado a Cuba por sus ciudadanos en los momentos más difíciles vividos durante los últimos tiempos, especialmente durante la pandemia de COVID-19, cuando el bloqueo de EE.UU. se recrudeció de manera sin precedentes.

Invitó a los cubanos en todas las partes del mundo a seguir promoviendo la cultura que nos identifica y nuestra historia. “Todos aquellos que quieran construir y aportar siempre serán bienvenidos a la patria”, dijo el presidente.

Al comentar sobre el primer encuentro en 1978, recordó que “se realizó sobre la base del respeto irrestricto a la soberanía e independencia de Cuba”.

Sobre aquellos representantes patrióticos, dijo que “se vieron desafiados a enfrentar las amenazas y la violencia proveniente de los opositores al diálogo, quienes contaron y cuentan con el respaldo del Gobierno estadounidense, cuya política contra Cuba ha variado poco o casi nada en tantos años”.

Era necesario, además, superar dudas y prejuicios, saber diferenciar entre los intereses y las inquietudes que los residentes en el país del norte tenían y la hostilidad hacia Cuba de los sucesivos gobiernos norteamericanos, dijo.

El presidente afirmó que “hoy estamos en un momento muy diferente, el mundo en que vivimos ha cambiado, nuestro propio país está profundizando su proceso de transformación, la presencia de cubanos residentes fuera del país es mucho más numerosa y variada, y se asienta en diferentes partes del mundo”.

Citó al General de Ejército Raúl Castro cuando reconoció que: “Hoy los emigrados cubanos, en su aplastante mayoría, lo son por razones económicas, y casi todos preservan su amor por la familia y la patria que los vio nacer y manifiestan su solidaridad hacia sus compatriotas”. 

Pero, dijo, “gracias a los protagonistas de aquel primer acercamiento y los que vinieron después, los vínculos son más frecuentes, activos, abiertos, incluyentes y cada vez transcurren de manera más natural”.

Para Díaz-Canel, “resulta imposible olvidar en el recuento de esta larga y dramática historia a Carlos Muñiz Varela y José Eulalio Santos, defensores del diálogo y los vínculos con Cuba vilmente asesinados por enemigos de la nación y de los lazos de sus hijos con ella”.

“Nuestro mayor reconocimiento a sus compañeros aquí presentes y que han peleado sin descanso para que se haga justicia. Cada acto de acercamiento y solidaridad con la patria será el más sentido y el mejor homenaje a los mártires y a otros compatriotas que no están físicamente entre nosotros y que se entregaron completamente a la misión martiana de alcanzar la unidad en pos de la defensa de la patria. Los esfuerzos realizados, los riesgos asumidos y la sangre derramada son las más fértiles semillas del árbol nacional. Nada fue en vano”, comentó.

El presidente aseguró que “durante estas jornadas, además de honrar la palabra empeñada cuando como causa de la covid-19 nos vimos obligados a suspender el encuentro previsto en el año 2020, estamos cumpliendo con un deber histórico: continuar el camino emprendido por la visita de los 55 valerosos jóvenes de la Brigada Antonio Maceo en diciembre de 1977, preludio del llamado Diálogo del Gobierno de la República de Cuba y personalidades representativas de la comunidad cubana en exterior o Diálogo del 78, y las tres conferencias posteriores de La Nación y la Emigración, realizadas en abril de 1994, noviembre de 1995 y mayo de 2004”.

En aquel memorable encuentro de 1978, promovido e impulsado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, se ratificó que la Revolución deseaba fortalecer los vínculos con los cubanos radicados en el exterior, para lo cual tomaba en cuenta, en primer lugar, los intereses de esa comunidad, afirmó Díaz-Canel.

Agregó que, “al igual que en el 78, a nombre del Gobierno cubano les reitero la voluntad de continuar desarrollando un diálogo franco y amplio, sobre la base del respeto mutuo y la defensa de la patria. Hoy como ayer, con el compromiso de no cejar en la batalla de poner fin al bloqueo genocida que tantas carencias, dolor y fractura ha provocado en la familia cubana, el bloqueo impuesto contra nuestro pueblo”. 

El presidente dijo que “como víctimas directas o indirectas de esa criminal política, todos los aquí reunidos estamos conscientes de que constituye el bloqueo el mayor obstáculo al fortalecimiento de las relaciones del país con la mayoría de los cubanos que residen en el exterior, toda vez que dificulta el flujo regular, ordenado y seguro de viajeros; afecta los vínculos entre los nacionales residentes en EE.UU. y sus familiares y amigos en Cuba; coacta derechos de sus connacionales en el exterior y afecta, en primer lugar, a sus familiares”.

“No vengo a imponer datos, que más que cifras son heridas abiertas en el cuerpo de la nación y en el centro de su alma, que es la familia cubana. detrás de cada acción de bloqueo, amenaza e intimidación, detrás de cada uno los 15 millones diarios de afectación que se certificaron en los primeros catorce meses de una Administración como la de Biden, detrás del número enorme pero inerte, hay niñas y niños, jóvenes, ancianas, madres abuelos; hay un país castigado por la osadía de ser libre, independiente y soberano a noventa millas de un imperio”, subrayó Díaz-Canel.

Pero, dijo el presidente, ese país bloqueado, con más de 200 medidas impuestas, ha podido hacerle frente a la agresión, “con la resistencia creativa de este pueblo del que nacimos ustedes y nosotros, mezcla formidable de etnias, culturas, espiritualidad que solo puede ser vencida por sí misma el día que perdamos los sueños de un mundo mejor posible”.

“Esa resistencia creativa es la que explica el exitoso enfrentamiento de los cubanos a la pandemia cuando más apretó el bloqueo y EE.UU. obstaculizó la adquisición de oxígeno para los enfermos de la covid-19.

“Es la isla de la que nacieron cinco candidatos vacunales, de las tres vacunas probadas con elevada eficiencia y efectividad, y ventiladores pulmonares criollos que, por sus prestaciones, compiten con los mejores del mundo”.

Se refirió a la implementación en el país de un programa de gobierno basado en ciencia e innovación “que traduce las ideas en realización, con obras que nos enorgullecen, sin que por ello renunciemos a la autocrítica y a la conciencia de todo lo que nos falta para saltar los muros del bloqueo”.

“Nuestra mayor fuerza está en el talento, el esfuerzo y la invencible creatividad del cubano, y en la obra de seis décadas de la Revolución”, aseguró.

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