¿Cuáles son las cinco razas de perros más comunes en Cuba?
Más que compañeros,los perros en Cuba son testigos de la historia y protagonistas de la vida diaria. Desde el elegante Bichón Habanero hasta el humilde pero entrañable sato, cada uno representa un capítulo de la identidad nacional que merece ser preservado y celebrado.Radio Sancti Spíritus describe las cinco razas de perros más comunes en la isla.
El Bichón Habanero: Es considerado el perro nacional de Cuba. De pequeño tamaño, pelaje sedoso y carácter alegre, esta raza se consolidó en la época colonial como animal de compañía de las familias habaneras. Hoy, sigue siendo uno de los más apreciados por su adaptabilidad a la vida en apartamentos y su temperamento afectuoso. Su presencia en hogares cubanos es un recordatorio de la herencia cultural que lo convirtió en emblema de la isla.
Mastín Cubano: También conocido como Dogo Cubano, fue históricamente utilizado como perro de guardia y defensa. De gran tamaño y musculatura imponente, se caracterizaba por su valentía y resistencia al clima tropical. Aunque su población ha disminuido, aún se le recuerda como parte de la tradición ganadera y de seguridad en zonas rurales. Su legado se mantiene vivo en la memoria popular y en criadores que buscan preservar sus características.
BloodhoundCubano: Es una variante adaptada del sabueso europeo, introducido en la isla durante la colonia. Reconocido por su agudo sentido del olfato, fue empleado en labores de rastreo y vigilancia. Su capacidad para detectar huellas y olores lo convirtió en un aliado de campesinos y autoridades. Aunque menos frecuente en las ciudades, sigue siendo valorado en entornos rurales donde la tradición de la caza y el rastreo persiste.
Terrier Cubano: Es un perro de tamaño mediano, vivaz y enérgico, que se distingue por su inteligencia y capacidad de adaptación. Muy popular en barrios urbanos, es apreciado por su carácter protector y su facilidad para convivir con familias. Su origen se vincula a cruces entre razas europeas y locales, lo que le confiere una resistencia notable frente al calor y las condiciones de la isla.
El “sato”: Más allá de las razas reconocidas, ningún panorama canino cubano estaría completo sin mencionar a los “satos”, los perros mestizos que abundan en calles y hogares. Su diversidad genética les otorga gran resistencia y longevidad. Son símbolo de la vida cotidiana y reflejo de la solidaridad de muchas familias que los acogen. En campañas de protección animal, los satos ocupan un lugar central como ejemplo de la importancia de la adopción responsable.
La presencia de estas razas en Cuba no es casual: cada una responde a necesidades históricas y sociales. En un país donde la cultura se expresa en cada detalle, los perros son parte inseparable de la identidad nacional. Su historia, marcada por la mezcla de influencias europeas, africanas y locales, refleja la misma diversidad que caracteriza a la sociedad cubana.
Hoy, en medio de los desafíos contemporáneos, la protección y el cuidado de estos animales se convierten en un compromiso colectivo.
Fuentes: Alma Mater, Revista El Habanero, La Jiribilla
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