MENU

¿Cómo escapan del cerco los alumnos de una escuela especial espirituana?

¿Cómo escapan del cerco los alumnos de una escuela especial espirituana?

Cuando Darío alza la vista y dice ¡Bienn!, los ojos de la auxiliar pedagógica de segundo 3 y de Anabel Viamontes, directora de la institución Miguel Ángel Echemendía Ramírez, de esta urbe, cobran un brillo inusual; Darío es un niño especial, como lo son los otros 70 alumnos de un centro al que ni el más recrudecido bloqueo económico le corta las alas y la esperanza.

Salón Vencedores es el nombre que recibe el lugar que el pequeño comparte con Daibel y Lían; ellos están con nosotros desde Prescolar, entraron por el aula de lenguaje, apuntó Viamontes, y cuando se determinaron sus necesidades educativas más complejas, debían ir al Centro Médico Psicopedagógico o insertarlos en la familia, pero, a partir de la colaboración estrecha de los padres y Educación, nació este sitio.

Cada palabra que pronuncian o habilidad que ganan los educandos es un triunfo en el plantel que acoge a menores de la provincia de Sancti Spíritus ciegos y de baja visión, estrábicos y ambliopes, con trastorno de la pronunciación y el lenguaje o con discapacidad intelectual; las jornadas aquí suelen ser, quizás, una muestra mayor de cuanto importa la infancia en Cuba.

Con 32 años en el lugar, varios de ellos al frente del colectivo, Viamontes subrayó a la ACN las dificultades que entraña la política impuesta por Estados Unidos para un sitio con estudiantes internos, externos y seminternos: la falta de electricidad y de equipamiento como la mesa abatible, los problemas con el combustible para la transportación, la alimentación; todos los días es un reto, destacó.

Si un lugar se ve afectado por el cerco norteamericano son las escuelas especiales, apuntó Iraida Díaz, la hoy maestra de cuarto grado y otrora directora a quien la jubilación apenas pudo retener en casa, por la cantidad de materiales que se requiere o los apagones, por ejemplo, constantemente hay que recurrir a iniciativas, hay que improvisar aulas en los pasillos para ganar en claridad, es muy difícil, muy difícil.

Hubo un tiempo en que tampoco teníamos una hoja de papel Braille, acotó, dar la Geometría se torna complejo, las máquinas de escribir que les permiten adquirir un grupo de habilidades tienen dificultades, pero nunca dejamos de dar el proceso docente, de prepararlos para la vida sociolaboral o del hogar.

Al decir de Yanet Costa, especialista de estimulación visual, entre los impactos del bloqueo está, además, la imposibilidad de acceder a componentes para reparar la unidad de refracción del centro y la computadora de este local, lo cual conlleva al traslado de los pequeños hasta las consultas del Hospital General Camilo Cienfuegos y a la búsqueda de métodos más tradicionales para la realización de los procesos.

La escasez de los oclusores utilizados para tapar uno de los ojos, de las lámparas que facilitan la iluminación, sobre todo, si se tiene en cuenta que se trata de un inmueble antiguo y adaptado para las características de esta escuela, de los juguetes que necesitan infantes como Darío y de los medios para que ganen en el equilibrio de las manos, se cuentan entre las huellas de una política de más de seis décadas.

Frente a cualquier adversidad, la “Miguel Ángel Echemendía Ramírez” se erige siempre en una gran familia en la que los padres juegan, a su vez, un rol esencial; tal vez, por ello, Anabel Viamontes llegó con 19 años para iniciar su vida laboral y sueña con jubilarse aquí, casi una veintena de trabajadores como Iraida Díaz regresó luego del retiro o el ¡Bienn! de Darío es un logro que se disfruta en colectivo.

No te pierdas nada. Únete al canal en WhatsApp de  Radio Sancti Spíritus.

#

Noticia,  Educación,  Sancti Spíritus ,  ,  ,  

Deja un comentario

Aún no hay comentarios. Sé el primero en realizar uno.

También te sugerimos

Programación en vivo
Ahora:

Sigue a Radio Sancti Spíritus