MENU

Caracol gigante africano, un peligro latente

Caracol gigante africano, un peligro latente El caracol gigante africano (Achatina fulica)

El caracol gigante africano (Achatina fulica), introducido accidentalmente en Cuba hace décadas, se ha convertido en un problema recurrente. Tras campañas iniciales de control que lograron disminuir su presencia, la falta de continuidad en las acciones permitió que la especie volviera a multiplicarse. En 2025, su expansión alcanzó niveles alarmantes en el oriente y centro del país, con reportes de colonias en no pocos municipios.

Este molusco es considerado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como una de las 100 especies invasoras más dañinas del mundo, no solo por el impacto en la salud humana, sino también por los daños que provoca en la agricultura y lo mucho que afecta el desarrollo armónico de los ecosistemas.

Según los expertos, el caracol gigante africano puede transmitir parásitos como el Angiostrongylus cantonensis, causante de meningitis eosinofílica; además, se alimenta de más de 200 especies de plantas, con lo cual afecta cultivos de importancia económica; compite con especies nativas y altera los ecosistemas locales.

En provincias como Camagüey, se han detectado más de 50 focos activos en numerosos barrios. Vecinos reportan la presencia de estos caracoles en patios, jardines y terrenos baldíos, lo que genera preocupación por la cercanía a viviendas y escuelas.

La expansión se atribuye a factores como la resistencia del caracol a condiciones adversas, la disminución de campañas de control en los últimos años, así como la falta de conciencia ciudadana sobre la importancia de eliminarlo correctamente.

De ahí que el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente hayan retomado campañas de información y fumigación, e implementen medidas como la recolección manual y destrucción segura de los ejemplares, la educación comunitaria para evitar la manipulación directa sin protección, el monitoreo constante en zonas urbanas y rurales, y la colaboración internacional, con asesoría de expertos en especies invasoras.

La erradicación total del caracol gigante africano es un reto complejo. Experiencias de otros países muestran que, una vez establecida, esta especie es difícil de eliminar por completo. Sin embargo, Cuba trabaja en reducir su población a niveles manejables, prevenir su expansión hacia nuevas provincias y fortalecer la investigación científica para aplicar métodos biológicos y tecnológicos más efectivos.

La clave está en la participación ciudadana: sin el apoyo de las comunidades, las campañas oficiales no pueden lograr resultados sostenibles. La población debe aprender a identificar al caracol, reportar su presencia y colaborar en su eliminación segura.

En enero de 2026, el mensaje es claro: la lucha contra el caracol gigante africano continúa, y solo con disciplina y conciencia colectiva podrá garantizarse un futuro libre de esta peligrosa especie invasora.

 

Fuentes: Alma Mater, Revista El Habanero, La Jiribilla

No te pierdas nada. Únete al canal en WhatsApp de  Radio Sancti Spíritus.

#

Sancti Spíritus

Deja un comentario

Aún no hay comentarios. Sé el primero en realizar uno.

También te sugerimos

Programación en vivo
Ahora:

Sigue a Radio Sancti Spíritus