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Criterio Compartido 01×01| Cada voz en Cuba importa
SUMARIO:

La primera emisión de Criterio Compartido, con la conducción de la periodista Bárbara Betancourt y la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se presentó como un espacio para construir consensos y aportar desde la participación ciudadana al análisis de temas de profundo impacto en la vida nacional.

Betancourt dio la bienvenida y Díaz-Canel agradeció la oportunidad de hacer “radio para el pueblo cubano”, y situó el propósito del programa en hablar “de la Cuba que tenemos, de la Cuba que queremos y de todo lo que tenemos que hacer para conseguirlo”. Reconoció que era una tarea difícil en medio de condiciones adversas, pero afirmó que “hemos demostrado voluntad y fortaleza para conseguirlo”.

El tema central fue las transformaciones económicas y sociales aprobadas en la última sesión parlamentaria. Betancourt señaló que, más allá de apagones, precios y problemas con el agua, la población comenta sobre las medidas, por lo que se escucharon voces de cubanos y cubanas de todo el país.

Entre dudas, esperanzas y críticas, los oyentes preguntaron cómo beneficiarían esas transformaciones a la vida cotidiana, alertaron sobre especulación, acaparamiento y evasión fiscal en el sector no estatal, y pidieron más control y explicación.

Díaz-Canel respondió que todas esas opiniones tenían “una parte de la razón” y que, “uniendo esas razones, integrando, no sumando, integrando esas razones”, el país podía perfeccionarse. Insistió en que las transformaciones son económicas y sociales, con la premisa de que “cualquier transformación que vayamos a aplicar tiene ante todo que tener una visión hacia lo social y tiene que evitar que se incrementen las desigualdades”.

Recordó que las medidas se aprobaron en julio y ya existen  procedimientos para implementar más de 158, más de 100 normas jurídicas y cuatro leyes de respaldo, y que el plan de la economía debía nacer desde la base, con discusión en centros de trabajo y comunidades.

Para explicar la complejidad del momento, el Presidente compartió datos del tablero de mando: un déficit pronosticado de energía superior a los 2.000 MW diarios, más de 3,6 millones de personas afectadas por el abasto de agua, 890 panaderías de 1.600 que no pudieron producir pan por falta de harina, más de un millón de clientes afectados por la inexistencia de gas licuado y el transporte urbano funcionando al 6 % en todo el país.

Frente a esa realidad, preguntó: “¿Es la ineficiencia? ¿Es el estado fallido o es el brutal genocidio?”. Y respondió con claridad: “El bloqueo es criminal. En este país hace 9 meses no entra un barco de combustible. ¿Cómo se puede sostener la economía?”.

Ante el temor de que las transformaciones condujeran al capitalismo, Díaz-Canel fue rotundo: “Estas transformaciones no son un giro al capitalismo ni un proceso de restauración capitalista. Son la actualización del modelo económico y social nuestro en una construcción socialista”.

Recordó a Fidel cuando habló de “un gobierno de trabajadores para los trabajadores” y explicó que, aunque se introduzcan elementos de mercado, “el Estado es quien manda, aquí no va a mandar el capital” y “el mercado es una herramienta y no un amo como en el capitalismo”. También citó la advertencia ética del Comandante en Jefe: “no podemos culpar a los que nos corrompan a nosotros, sino tendríamos que culparnos a nosotros mismos de dejarnos corromper”.

Las llamadas del pueblo ocuparon buena parte del programa. Desde Cienfuegos se pidió más control para que las orientaciones lleguen bien a la base. Una oyente  de  Arroyo Naranjo, Natalia Caridad Quintana, reclamó una tierra no cultivada,  previa solicitud  desde hacía más de diez años.  Desde Contramaestre se denunciaron precios abusivos y salarios insuficientes. Se recepcionó también  el criterio de una jubilada de 88 años, quien  pidió precios asequibles para los adultos mayores. Y desde Nuevo Vedado se preguntó si Cuba podría recibir combustible de países amigos.

El Presidente aseguró que todas las voces serían atendidas. En el caso de  Natalia le respondió: “se te va a dar respuesta sobre la solicitud de tu tierra” y  añadió que ya se agiliza  la entrega de tierras.

Sobre el combustible, Díaz-Canel explicó las diversas gestiones que se realizan en función de sortear esta problemática,  pese  al  recrudecimiento del bloqueo impuesto por los Estados Unidos;  de ahí  la respuesta inmediata del país  por incrementar la producción de crudo nacional y avanzar en la transición energética.

Díaz-Canel subrayó que las transformaciones no nacieron de un escritorio. Mencionó más de 20 procesos de consulta desde 2007, 13 momentos de participación, más de 5 millones de cubanos en el debate de 2007, más de 8 millones en la consulta de los Lineamientos y más de 781.000 propuestas.

Como promedio, dijo, cada proceso tuvo más de un millón de participantes y generó más de tres millones de propuestas. “No salieron de un escritorio ni de una oficina, ni de la decisión arbitraria de un solo hombre o de un solo grupo”, afirmó.

Ahora, añadió, toca discutirlas con los trabajadores y en las comunidades, porque «estas transformaciones no serían funcionales si no participamos todos». Van a funcionar realmente si participamos como pueblo, si controlamos como pueblo, si exigimos como pueblo y si como pueblo nos involucramos”.

En medio de las dificultades, el Presidente Díaz-Canel, también mostró  a la audiencia avances concretos: 1.418 MW instalados en parques fotovoltaicos, 563 MW en el sector estatal y no estatal, 21,4 % de la generación con fuentes renovables, 15.404 vehículos eléctricos y más de un millón y medio de motos eléctricas.

Además, el 99 % de los policlínicos y el 47 % de los hospitales cuentan ya con fuentes renovables de energía, y más de 840.000 personas en situación de vulnerabilidad están digitalizadas para su atención directa. Destacó también la solidaridad entre actores estatales y no estatales para que ningún niño llegara descalzo a la escuela.

Sobre la intervención del presidente estadounidense en la ONU, Díaz-Canel la calificó de “totalmente arrogante, prepotente e injerencista” y sostuvo que sustenta “ese pensamiento genocida, criminal y de desprecio” hacia Cuba. Y sentenció: “La libertad a Cuba llegó el primero de enero de 1959 con la Revolución y la vamos a cuidar, además, para hacerla más fuerte”.

Al cierre, Bárbara Betancourt anunció que Criterio Compartido continuará cada miércoles alterno, para hacer transparente  la implementación de las transformaciones. Díaz-Canel agradeció a quienes llamaron y recordó que cada voz en Cuba, importa.

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