MENU

Apagados por partida doble

Apagados por partida doble La instalación de una decena de sistemas solares fotovoltaicos de 2 kiloWatt en gabinetes que soportan servicios de telefonía fija y Nauta Hogar distribuidos por barrios y comunidades del territorio, representó un respiro, pero no fue suficiente. Foto: Etecsa.

Con el apagón electroenergético se vive el apagón de las telecomunicaciones. Oscuridad, silencio, desconexión se interconectan a la misma velocidad.

¿Las causas? Archiconocidas. Explicadas en más de un escenario. Aunque se hacen esfuerzos para evitar la incomunicación tanto en la telefonía fija, móvil, internet, entre otros servicios, sin energía resulta imposible mantener con vida al sistema que enruta el tráfico por todo el país. Y con el recrudecimiento de la política absurda norteamericana contra Cuba, el combustible que ha llegado este año ha sido a cuenta gotas: mililitros para muchas urgencias nacionales.

Por ello sucede lo mismo en el más céntrico punto de la geografía de la capital provincial como en la comunidad más aislada de Sancti Spíritus. Por mucho que se intente «cazar» la señal cuando las centrales o gabinetes y radiobases se apagan afloran verdaderas zonas de silencio.

Sobre todo, porque la expansión de la telefonía móvil se multiplica cada vez más. En los últimos cinco años ha crecido aquí en unos 80 000 usuarios y en total en la provincia ya se registran alrededor de 340 000 líneas de ese tipo.

Con el anuncio en este 2026 de la llegada e instalación de una decena de sistemas solares fotovoltaicos de 2 kiloWatt (kW) en gabinetes que soportan servicios de telefonía fija y Nauta Hogar distribuidos por barrios y comunidades del territorio se pensó que se tendría un respiro. Y sí, vecinos como los de la zona de Olivos II, en la urbe del Yayabo, pueden sostener comunicaciones mientras el sol tiene potencia. Mas, otros como quienes residen en los Olivos I pudieron gozar del beneficio bien poco.

La tecnología con una capacidad de almacenamiento en sus baterías de 5 kW no está diseñada para períodos extensos de uso sino para dar respuesta durante pequeños intervalos ante afectaciones del sistema eléctrico. Por tanto, no es solución mientras hoy el país permanezca prácticamente apagado.

No obstante, el uso de la energía renovable sí alivia. Por ello, se busca cómo adquirir tecnología de 20 o más kW para respaldar el funcionamiento de los centros ubicados en las cabeceras municipales. No garantizaría un servicio las 24 horas de depender solo de esa fuente, pero sí representaría un ahorro significativo del preciado combustible.

Si bien es cierto que de la incomunicación no se escapa nadie, hay municipios en la provincia en desventajas. Solo los grupos que respaldan los servicios de telecomunicaciones de Sancti Spíritus, Trinidad y Cabaiguán reciben combustible asignado de forma centralizada. El resto depende de las ínfimas cuotas que llegan a sus propios territorios para hacer funcionar a todas sus entidades.

De ahí que se han adoptado medidas prácticas en tiempos de crisis. En busca de evitar que solo estén disponibles con la energía eléctrica del Sistema Eléctrico Nacional —tiempo que nunca se tiene la seguridad de cuándo será ni cuánto durará—se encienden los grupos electrógenos en horarios fijos, casi siempre en las primeras horas del día. Es así que mientras tienen respaldo de combustible, por ejemplo, en Fomento y Taguasco existe comunicación en esos periodos, aunque el servicio de internet no resulta el mejor.

Ocurre así porque las telecomunicaciones se sostienen por una gran red interconectada, digamos en especie de efecto dominó. Puede estar una radiobase encendida que si el resto de los elementos intermedios de la red no, se quiebra el servicio.

Un escenario, sin dudas, de alta complejidad que, otra vez, ha hecho germinar las autóctonas muestras de resiliencia, solidaridad y colectivismo. Comunidades como Santa Lucía y Zaza del Medio con el empuje popular y el aporte de quienes mejores condiciones económicas tienen, tanto dentro como fuera del país, han logrado instalar paneles fotovoltaicos en sus radiobases. Son alianzas vitales que buscan sostener un servicio esencial bajo condiciones excepcionales.

La realidad es que sobran los ejemplos de cuán negativo es la incomunicación, sobre todo, cuando de una llamada cuelga la vida de un ser humano. Ni siquiera con los móviles al servicio de 2G resulta posible, en ocasiones, lograr escuchar o ser escuchado tecnología de por medio porque en momentos coinciden tantas radiobases sin funcionar que se produce un gran nivel de congestión y las comunicaciones fallan o se enlentecen por la débil o nula cobertura.

A toda esa realidad se suma el desgaste de una técnica que se moderniza por segundos en el mundo, pero que por sus altos costos en el mercado internacional resulta imposible pagar.

Pero, definitivamente mientras persistan las afectaciones del servicio eléctrico, las telecomunicaciones colgarán de una alta tensión hasta que un día resulte imposible su restablecimiento. Es una red que, aunque el ingenio cubano la apuntale, sí precisa de energía. De no dar un giro de 180 grados su actual situación pudiera ser esta una especie de crónica de su muerte anunciada

No te pierdas nada. Únete al canal en WhatsApp de  Radio Sancti Spíritus.

#

Noticia,  Economía,  En Audio,  Sancti Spíritus ,  ,  ,  ,  ,  

Deja un comentario

Aún no hay comentarios. Sé el primero en realizar uno.

También te sugerimos

Programación en vivo
Ahora:

Sigue a Radio Sancti Spíritus