José Ramón Plasencia Cruz se resiste a no enseñar
Fotos: Pastor Batista.
Más de cinco décadas frente a los pizarrones, generaciones y generaciones de estudiantes de Sancti Spíritus han bebido de su gran sapiencia. Clases magistrales en las que quedas atrapado por su poder de comunicación. Este maestro y creador del que hablo es José Ramón Plasencia Cruz, que en este curso escolar 2026-2027 regresa a la enseñanza primaria de la que nunca se ha ido, porque a su juicio es ahí donde se siembra la primera semilla del saber.
En 1974, luego de recibir un curso de rehabilitación, comenzó a trabajar en la escuelita primaria de Punta de Diamante en Cabaiguán. Luego, en la escuela Julio Antonio Mella de la ciudad de Sancti Spíritus, donde permaneció alrededor de 40 años, y finalmente revive sus días de maestro en la Escuela Primaria Héroes del Moncada, según ha dicho, acompañado de los niños, el tesoro más grande que tiene el mundo.
Padres y familiares de quienes han sido sus alumnos, lo saben. Desde hace más de cinco décadas se entrega con pasión admirable a cada uno de sus estudiantes. Cuando han estado enfermos en el Hospital Pediátrico José Martí, ha hecho hasta promesas a la Virgen de la Caridad del Cobre para que se salven y las ha cumplido porque ello ha enseñado a no faltar a la palabra comprometida.
Nadie lo imagine alto, imponente, es de mediana estatura y de vestir impecable, zapatos pulcros, peinado hacia atrás. Un maestro, recalca este espirituano, siempre es un espejo, el mejor de los espejos donde se miran sus alumnos y el ejemplo deja huellas incluso para toda la vida.
Acostumbrado a trabajar en todas las circunstancias e incluso en las más complejas, José Ramón Plasencia Cruz se resiste a no enseñar. «Lo importante es no hipotecar el futuro de nuestros niños por un presente difícil», afirma y algo deja claro: «Para yo enseñar y hacerlo bien, solo necesito un pedazo de tiza, una pizarra y un borrador».
No te pierdas nada. Únete al canal en WhatsApp de Radio Sancti Spíritus.
Noticia, Educación, En Audio, Sancti Spíritus , educación, ENSEÑANZA
