Bruno Rodríguez: “Detrás de cada cifra del bloqueo hay un rostro humano”
El ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez expuso los perjuicios de la política de Washington. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
“El bloqueo no castiga a un gobierno, castiga la vida cotidiana de un pueblo en todos los ámbitos”, afirmó este lunes el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, al presentar ante la prensa nacional y extranjera el Informe de Cuba sobre las afectaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
El canciller cubano calificó la política estadounidense como un acto de castigo colectivo contra el pueblo cubano, cuyos efectos alcanzan la alimentación, la electricidad, el agua, la salud, la educación, el transporte y las condiciones de vida de las familias.
Son 8 mil 83 millones 300 mil dólares los perjuicios provocados por la política de asfixia económica estadounidense entre el 1ro de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, una cifra récord y un 7 % superior a la reportada en el informe anterior.
Los daños acumulados ascienden a 178 mil 700 millones 500 mil dólares a precios corrientes, un 4,7 % más que lo informado en el reporte previo.
El informe, que tradicionalmente presenta la República de Cuba al secretario general de las Naciones Unidas, reúne información sobre los daños económicos, comerciales y financieros del bloqueo, así como ejemplos y testimonios sobre sus consecuencias en la vida cotidiana y en el ejercicio de derechos fundamentales.
“Toda la vida familiar dañada”

El ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez expuso los perjuicios de la política de Washington. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
El ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez expuso los perjuicios de la política de Washington. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
Rodríguez Parrilla puso especial énfasis en el impacto del bloqueo sobre las personas y las familias cubanas.
Describió una realidad marcada por largos meses con apenas dos o tres horas diarias de electricidad o menos; alimentos que se echan a perder por los apagones; el calor que impide dormir; padres que deben abanicar a sus bebés; niños que hacen sus tareas escolares en penumbras; jóvenes afectados por la falta de conectividad o espacios de recreación, y personas mayores que quedan sin televisión o incluso sin radio.
“Toda la vida familiar dañada”, resumió.
El canciller explicó que las medidas adoptadas por Washington han llevado la presión económica hasta ámbitos esenciales como el suministro de combustibles y el transporte marítimo.
La orden ejecutiva del presidente de Estados Unidos del 29 de enero decretó, según explicó, un bloqueo de combustibles que impide incluso suministros ya pagados, mediante amenazas de sanciones a las compañías propietarias de buques tanqueros, a las navieras y a otros actores vinculados con el transporte.
Estas medidas también dificultan la llegada de partes y piezas para las centrales termoeléctricas y los sistemas fotovoltaicos.
“Un barco de crudo de 100 mil toneladas permitiría reducir drásticamente los apagones por aproximadamente dos semanas”, afirmó.
De igual forma, la importación de fuel y diésel para los grupos electrógenos de la llamada generación distribuida permitiría reducir los apagones a niveles mínimos, pero las restricciones sobre el combustible impiden esas compras.
Ante esta situación, Cuba ha acelerado el cambio de la matriz energética hacia fuentes renovables.
Sin embargo, Rodríguez Parrilla denunció que también se amenaza a las navieras para impedir el traslado de paneles solares y baterías destinados a los nuevos parques fotovoltaicos, algunos de los cuales Cuba ha logrado instalar en apenas 45 días.
Agua: otro servicio golpeado por la falta de combustible
Los efectos del bloqueo energético se extienden al suministro de agua.
Una fuente de abasto depende de conjuntos de motores eléctricos que dejan de funcionar durante los apagones. Incluso una interrupción breve puede desconectarlos y provocar que después sean necesarias varias horas para recuperar la presión en las conductoras.
La misma situación se presenta en las plantas de bombeo, estaciones de rebombeo e impulsores de las tuberías.
Estos sistemas cuentan con grupos electrógenos para proteger su funcionamiento, pero estos también necesitan fuel o diésel. Además, las restricciones impiden importar piezas y componentes para mantener operativos esos equipos.
A pesar de esas limitaciones, explicó el ministro, se trabaja para movilizar grupos electrógenos con capacidad de funcionamiento y garantizar energía fotovoltaica para respaldar el suministro de agua.
Son niños, no son números
Uno de los momentos más enfáticos de la intervención estuvo dedicado al impacto del bloqueo energético sobre el sistema sanitario.
Rodríguez Parrilla explicó que los cortes eléctricos afectan directamente a pacientes que dependen de equipos médicos para sobrevivir.
Mencionó el caso de los recién nacidos que requieren incubadoras y ventilación asistida. Cuando falla el suministro eléctrico y también existen dificultades con el grupo electrógeno del hospital por falta de combustible, los médicos deben recurrir a técnicas manuales para suplir funciones esenciales.
La situación afecta también a quienes esperan una intervención quirúrgica, incluidos niños, pues los quirófanos dependen de sistemas de respaldo cuya operación requiere combustible.
“Han ocurrido hechos dramáticos en que ha habido que terminar algunas cirugías mayores con el alumbrado de lámparas recargables o, en algún caso, con la luz de los teléfonos móviles del personal médico”, señaló.
El ministro preguntó si quienes esperan una cirugía conocen que las limitaciones del servicio están relacionadas precisamente con la falta de electricidad y, sobre todo, de combustible.
Cuba ha realizado, dijo, un esfuerzo importante para proteger con sistemas fotovoltaicos a hospitales, policlínicos y otros centros de salud. Pero las afectaciones no se limitan a las instituciones médicas.
El bloqueo también castiga a quienes tienen un enfermo en casa y enfrentan dificultades para trasladarlo a un hospital, así como a familiares de personas que requieren hemodiálisis y conocen las limitaciones de combustible que afectan el servicio de ambulancias y otros medios de transporte.
Pese a ello, Cuba ha adquirido ambulancias, garantiza un mínimo de combustible para estos vehículos y mantiene el transporte destinado a pacientes de hemodiálisis.
Más de 7 mil contenedores retenidos: medicamentos e insumos que no llegan
El impacto alcanza también a las familias que buscan medicamentos imprescindibles.
El canciller explicó que padres y familiares pueden enfrentar la angustia de saber que un medicamento necesario se encuentra en alguno de los más de 7 mil contenedores que, debido a las amenazas del Gobierno estadounidense contra las compañías navieras, no llegan a la Isla.
En otros casos, el medicamento puede producirse en Cuba, pero sus materias primas o insumos se encuentran en otro contenedor que tampoco logra llegar.
Rodríguez Parrilla vinculó estas dificultades con el deterioro de indicadores sanitarios.
“Los datos muestran un aumento de la mortalidad infantil de cuatro nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025. Son niños, no son números”, afirmó.
Se trata, sostuvo, de muertes que no debieron ocurrir por la privación de recursos al sistema cubano de salud pública.
Mencionó entre las funciones afectadas la atención a las mujeres embarazadas, el tratamiento de los niños enfermos y la atención a quienes llegan a los servicios de urgencias.
“La salud necesita los recursos, los pacientes necesitan los tratamientos a tiempo”, señaló, al referirse a las dificultades provocadas por las restricciones energéticas y las medidas contra las navieras.
Transporte paralizado: “Miles y miles de cubanos” afectados
La falta de combustible también tiene un impacto directo en la movilidad de la población.
El ministro describió la situación de miles de cubanos que enfrentan diariamente dificultades para llegar a sus centros de trabajo debido a la paralización de buena parte del parque automotor.
Los niños, padres y maestros, agregó, deben caminar en ocasiones largas distancias para llegar a las escuelas.
Ante esta situación, Cuba ha adquirido y ensamblado motos, triciclos y vehículos eléctricos como alternativas para paliar las dificultades de transporte.
Educación: proteger oportunidades en medio de la crisis

El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, expuso los perjuicios de la política de Washington. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, expuso los perjuicios de la política de Washington. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
Rodríguez Parrilla destacó que, pese a las condiciones extremas que enfrenta la economía cubana, el país logró iniciar el actual curso escolar con mayores garantías y mejor aseguramiento.
Según afirmó, se mantiene el compromiso con una educación basada en los principios de universalidad, equidad y calidad.
El ministro sostuvo que estas condiciones superan las que garantizan países latinoamericanos e incluso Estados Unidos en comunidades de bajos ingresos.
También subrayó que Cuba mantiene el financiamiento anual indispensable para la educación especial de niños y jóvenes con discapacidades auditivas, psicomotoras o intelectuales.
“Para una familia, ese financiamiento significa oportunidades para que su hijo aprenda, se comunique y participe. Su futuro es más que una cifra en un balance estadístico”, dijo.
Menores ingresos y mayor costo de vida
El recrudecimiento del bloqueo también se refleja, de acuerdo con el informe, en los ingresos reales y en el costo de vida de las familias cubanas.
Rodríguez Parrilla señaló que la depresión de los ingresos reales y el encarecimiento de la vida provocan “enormes sufrimientos y angustias”.
El bloqueo de combustible y las amenazas contra las navieras producen apagones, dificultan el abastecimiento de agua y afectan los servicios destinados a la población.
“La hostilidad y la agresión alcanzan todos los ámbitos de la vida”, afirmó.
“No son daños colaterales”: el objetivo político de las medidas
El canciller rechazó que las consecuencias sobre la población puedan ser consideradas “daños colaterales”.
“No se trata de daños colaterales, frase también inaceptable, de la guerra criminal de Estados Unidos contra Cuba. Son las víctimas de un diseño agresivo, de un plan fríamente calculado. Es el objetivo de las medidas que se aplican”, sostuvo.
En su opinión, se trata de un castigo colectivo dirigido contra los cubanos con el propósito de alcanzar objetivos políticos.
“El bloqueo castiga. Queremos vivir en paz. Castiga a todas las familias. Queremos que nos dejen en paz”, afirmó.
Las declaraciones de Trump y Rubio

El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, expuso los perjuicios de la política de Washington contra Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, expuso los perjuicios de la política de Washington contra Cuba. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
Rodríguez Parrilla citó declaraciones recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, y del secretario de Estado, Marco Rubio, para ilustrar la política de presión de Washington contra Cuba.
Recordó que el 8 de enero de 2026, al responder una pregunta sobre la política de su Gobierno hacia la Isla, Trump afirmó: “No creo que se pueda ejercer mucha más presión salvo entrar y destrozar el lugar”.
Asimismo, citó declaraciones realizadas por Rubio el 7 de agosto: “No hay válvulas de escape. Cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar librarse del cerco, simplemente lo bloqueamos”.
Para el canciller cubano, esas expresiones reflejan “un sentimiento despiadado y espíritu destructivo” que, según afirmó, también está presente en la política estadounidense hacia Gaza.
“En Cuba es silencioso, sin bombas, pero también mata”, sostuvo.
Rodríguez Parrilla afirmó que el Gobierno estadounidense ya no logra confundir ni desorientar a la opinión pública y aseguró que dentro de Estados Unidos existe un reconocimiento y una conciencia crecientes sobre lo que calificó como un abuso.
También señaló que aumentan las voces que reclaman el cese inmediato de estas medidas.
Cuba espera nuevamente un respaldo mayoritario en Naciones Unidas
Los días 27 y 28 de octubre próximos, la Asamblea General de las Naciones Unidas considerará nuevamente el tema titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
El canciller afirmó que, pese a la presión y la intimidación ejercidas por el Gobierno estadounidense, su Departamento de Estado, embajadas y misiones diplomáticas sobre los Estados miembros, el pueblo cubano confía en el respaldo mayoritario de la comunidad internacional.
La votación tendrá lugar el miércoles 28 de octubre, cerca del mediodía, según precisó.
Un nuevo récord en daños económicos
El informe presentado ante la prensa reúne los daños ocasionados por la guerra económica contra Cuba entre marzo de 2025 y febrero de 2026.
Según explicó Rodríguez Parrilla, contiene ejemplos, testimonios y datos sobre sus efectos en la economía, los derechos humanos y la vida cotidiana.
“Detrás de cada cifra hay un rostro humano”, afirmó.
El documento estima en 8 mil 83 millones 300 mil dólares los perjuicios provocados por el bloqueo durante el período analizado.
Se trata de una cifra récord, superior al máximo registrado en el informe anterior, y representa un incremento del 7 % en un solo año.
Los daños acumulados durante esta década de aplicación del bloqueo ascienden a 178 mil 700 millones 500 mil dólares a precios corrientes, otro récord y un 4,7 % superior a lo informado anteriormente.
El informe también estima que, de no existir el bloqueo, el Producto Interno Bruto de Cuba a precios corrientes habría crecido significativamente en 2025.
Ese cálculo, explicó el ministro, representa las oportunidades perdidas para revitalizar el sector productivo, ampliar las capacidades de exportación, recuperar la economía y avanzar en el desarrollo social.
“Detrás de cada medida de bloqueo hay una tragedia o un drama familiar”, resaltó Rodríguez Parrilla.
El bloqueo energético y el desafío de mantener la estabilidad social

l ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, expuso los perjuicios de la política de Washington. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, expuso los perjuicios de la política de Washington. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.
El informe recoge con datos y amplia explicación el impacto “extendido, integral, transversal y profundo” del bloqueo energético en todos los ámbitos de la vida nacional, afirmó Rodríguez Parrilla.
A su juicio, se trata de una realidad que nadie “mínimamente informado o elementalmente honesto” puede desconocer.
El canciller llamó a preguntarse qué ocurriría en cualquier otro país que hubiera enfrentado durante más de ocho meses un cerco energético absoluto, equivalente —según señaló— a un bloqueo naval, considerado un acto de guerra por el derecho internacional.
“¿Qué país en esas condiciones podría mantener la paz, el consenso social, la estabilidad, la participación de los ciudadanos en las soluciones a las dificultades y la seguridad ciudadana?”, cuestionó.
Ante este desafío, Cuba “trabaja denodadamente” y “nunca se dejará vencer”, aseguró.
Explicó que el país atiende con gran esfuerzo las necesidades más perentorias de la población y mantiene como máxima prioridad las políticas sociales, con el propósito de que nadie quede desamparado.
También afirmó que el Gobierno avanzará “rápida y resueltamente” en la aplicación de los cambios económicos y sociales recientemente aprobados por la Asamblea Nacional del Poder Popular, con la expectativa de que produzcan resultados iniciales a corto plazo y permitan mejorar las condiciones de bienestar de la población.
“Provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”
Rodríguez Parrilla recordó el diseño original de la política estadounidense contra Cuba, plasmado en el memorando interno del entonces subsecretario de Estado Lester Mallory, fechado en 1960.
Citó el objetivo expresado en aquel documento: “Emplear rápidamente todos los métodos posibles para debilitar la vida económica de Cuba, lograr la privación de dinero y suministros, reducir sus recursos financieros y salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.
Para el canciller, la política vigente de Estados Unidos contra Cuba reproduce esos objetivos y “configura, tipifica un acto de genocidio según las convenciones internacionales”.
Afirmó que las medidas buscan generar una catástrofe semejante a la sufrida por el pueblo cubano durante la última década del siglo XIX bajo la reconcentración ordenada por el capitán general español Valeriano Weyler.
“Weyler y Lester Mallory reencarnan en algunos políticos estadounidenses y algunos funcionarios del Departamento de Estado”, sostuvo.
En ese contexto, denunció las declaraciones que, según dijo, realizan a diario funcionarios estadounidenses, congresistas “rabiosamente anticubanos”, figuras de posiciones “neofascistas extremadamente conservadoras” y sectores vinculados a quienes lucraron en la dictadura de Fulgencio Batista.
También acusó a esos grupos de defender el tutelaje estadounidense sobre Cuba y de pretender entregar el país a “las peores fuerzas de Miami” vinculadas históricamente con la industria anticubana.
Son, afirmó, políticos que llaman a la violencia, amparan acciones terroristas, instigan a la desestabilización y presionan permanentemente al presidente de Estados Unidos para que emprenda una agresión militar directa contra Cuba.
“Cerrar todas las salidas económicas significa asfixiar a una población”
El ministro sostuvo que cerrar todas las salidas económicas de un país equivale a “asfixiar a una población en su conjunto” e intentar inducir una crisis humanitaria mediante el castigo colectivo.
Sin embargo, rechazó que ese escenario vaya a producirse en Cuba.
“No habrá una crisis humanitaria en Cuba porque nuestro pueblo es profundamente solidario”, afirmó.
Según explicó, la población comprende las causas de los problemas y sufrimientos que enfrenta, se moviliza colectivamente y participa de manera activa en los cambios que se introducen para responder tanto a problemas acumulados como a la actual coyuntura económica.
Esos cambios, dijo, incluyen una actualización del modelo económico y social orientada a la justicia social, la igualdad de oportunidades y la dignidad de las cubanas y los cubanos.
“Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí”
Rodríguez Parrilla rechazó que el bloqueo pueda presentarse como una respuesta a diferencias políticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos.
“No es un ataque a un gobierno con el que el vecino del norte tiene diferencias políticas. No es de ninguna manera un acto de legítima defensa de la principal potencia militar, nuclear, tecnológica y económica del planeta”, afirmó.
Tampoco, agregó, protege intereses nacionales ni los de ciudadanos o empresarios estadounidenses, ni representa la voluntad, los sentimientos o los intereses de los contribuyentes y electores de ese país.
El canciller extendió esa consideración a los cubanos residentes en el exterior, particularmente en Estados Unidos, y a sus descendientes, quienes —dijo— quieren lo mejor para sus familias, su nación y su patria.
Asimismo, negó que Cuba constituya una amenaza “inusual y extraordinaria”, pese a que las órdenes ejecutivas estadounidenses del 29 de enero y del 1ro de mayo, según explicó, se sustentan en esa acusación.
“Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí”, afirmó. “No es de ninguna manera Cuba una amenaza. Somos un país de paz, queremos y merecemos la paz”.
Al concluir su intervención, Rodríguez Parrilla reiteró el llamado que Cuba llevará nuevamente ante las Naciones Unidas y que, según dijo, coincide con el criterio ampliamente mayoritario de la comunidad internacional:
“Acaben de poner fin al bloqueo. Déjenos vivir en paz”.
- Descarga (12 MB) el Informe de Cuba sobre las afectaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos
En video, la presentación del Informe de Cuba sobre el Bloqueo
No te pierdas nada. Únete al canal en WhatsApp de Radio Sancti Spíritus.