MENU

Enfermeras espirituanas: manos que obran milagros

Enfermeras espirituanas: manos que obran milagros

En cada madrugada del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, un ejército de batas blancas desafía el cansancio y las limitaciones. Son las enfermeras espirituanas, protagonistas silenciosas de una epopeya diaria: garantizar cuidados, ternura y vida en medio de una de las crisis de recursos más agudas que ha enfrentado el sector sanitario en la isla.

“Nos falta desde guantes hasta antibióticos básicos, a veces agua para la higiene de los pacientes, pero aquí nadie abandona su puesto”, confiesa Yudelis Pérez, licenciada en Enfermería con 18 años de labor. Su testimonio resume el sentir de los más de 3 000 profesionales de esta especialidad en la provincia, quienes laboran con vendajes reesterilizados, jeringuillas reutilizadas tras rigurosos procesos y un ingenio que roza lo heroico.

La escasez de insumos no es un secreto para nadie. Las colas en farmacias, la falta de analgésicos y la rotura frecuente de equipos eléctricos por falta de repuestos son el paisaje cotidiano. Sin embargo, las enfermeras han convertido la adversidad en una trinchera creativa: gestionan soluciones con sus propias manos, tejen redes solidarias entre familias y forman a los pacientes en el autocuidado para estirar cada recurso.

“Sin la entrega sobrehumana de nuestras enfermeras, el sistema colapsaría —explica uno de los especialistas de guardia en el Pediátrico provincial—. Ellas cargan con el peso asistencial, educan a madres adolescentes, hacen pesquisas puerta a puerta en zonas de difícil acceso y, por si fuera poco, sostienen anímicamente a los médicos. No hay dinero que pague ese nivel de compromiso”.

A pesar de los salarios afectados por la inflación global y el bloqueo económico de Estados Unidos —endurecido en los últimos años— estas profesionales aún encuentran motivación en su juramento hipocrático. “Cuando un abuelo me da las gracias por aliviarle una úlcera por presión sin cremas especializadas, solo con suero y limpieza meticulosa, es mi mayor premio”, dice Misladys Tamayo, enfermera de Trinidad.

Las carencias también golpean su vida personal. Muchas deben caminar largas distancias porque no hay combustible para el transporte, resuelven la merienda del turno con lo que llevan de casa y a veces duermen en el centro laboral para cubrir dos jornadas seguidas ante la falta de personal. “Pero si yo falto, ¿quién le pone la sonda al paciente crítico?”, reflexiona Yudelis.

La provincia ha logrado mantener indicadores como la mortalidad infantil en cero en lo que va de enero a la fecha, tasas de infección intrahospitalaria controladas y una cobertura de inmunización del 98.5 por ciento, según datos oficiales recientes. Detrás de esas cifras está el pulso firme de enfermeras que inventan métodos para dosificar medicamentos o que improvisan batas con sábanas desinfectadas.

El ejemplo de estas mujeres y hombres, muchas veces anónimo, se erige en el pilar más humano del sistema de salud cubano. Como sentencia Yudelis antes de regresar a su ronda nocturna: “Lo material se acaba; la entrega, no”.

Fuentes: Escambray, Radio Sancti Spíritus, Facebook de la Dirección Provincial de Salud en Sancti Spíritus

No te pierdas nada. Únete al canal en WhatsApp de  Radio Sancti Spíritus.

#

Noticia,  En Audio,  Salud,  Sancti Spíritus ,  ,  

Deja un comentario

Aún no hay comentarios. Sé el primero en realizar uno.

También te sugerimos

Programación en vivo
Ahora:

Sigue a Radio Sancti Spíritus