La Habana, ciudad de siglos y memorias, conserva un imaginario poblado de leyendas y presencias espectrales. En conventos, casas coloniales y calles antiguas se narran historias de aparecidos que reflejan tanto el misterio como la nostalgia de la capital cubana. Figuras como el fantasma de la cara platinada en el Convento de Santa Clara, o las sombras de personajes históricos como Don Jaime Partagás, forman parte de relatos transmitidos de generación en generación.