A lo largo de la historia, muchas sustancias que hoy se consideran drogas nacieron como remedios. Desde el opio usado en la antigua Mesopotamia para aliviar el dolor, hasta la cocaína empleada en el siglo XIX como anestésico, estas sustancias fueron desarrolladas con fines médicos y terapéuticos. Su evolución refleja cómo la ciencia, la cultura y la política han transformado su uso, percepción y regulación, revelando una compleja relación entre salud, sociedad y poder.