MENU

Historias de vidas de peloteros espirituanos junto a Fidel

Historias de vidas de peloteros espirituanos junto a Fidel Foto de Archivo

Fecha épica en la que todos los cubanos conmemoramos el 69 aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, y como recordar es volver a vivir rememoraremos historias de vidas de los peloteros espirituanos Frederich Cepeda, Antonio Muñoz y Modesto Verdura junto al máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

Modesto Verdura intercambia con Fidel. Foto de Archivo

Y iniciamos este recorrido épico de compilaciones de estos tres grandes peloteros por el lanzador Modesto Verdura. De todos los contrarios, que enfrentó, Verdura conserva con celo los encuentros con el Comandante en Jefe Fidel Castro, gestor principal de nuestras Series Nacionales desde que lanzó la bola inaugural en el estadio Latinoamericano.

En un partido amistoso él llegó preguntando que quién era el pitcher que le iba a lanzar y Oviedo le dijo: ‘Hoy le toca al caballo’. ‘¿Y quién es el caballo?’, preguntó él. ‘Verdura’, le dijeron. Él se rió y enseguida respondió: ‘El caballo soy yo’. Me bateó un roletazo y Juan Emilio Pacheco que estaba en el siol se puso a mirar para otro lado porque dice que él no cogía ese rolling, que llevaba candela”.

Más tarde llegaría la epopeya de Brasil 1963, y los Juegos Panamericanos de Sao Paulo. Por primera vez un lanzador cubano le ganaba dos veces a Estados Unidos. De nuevo Fidel y aquella llamada que le puso los pelos de punta.

Y continúa Verdura; “Fuimos con un buen pitcheo, Aquino Abreu, Manuel Alarcón, gané el primer juego ante Estados Unidos 3-1, a los tres días el director Gilberto Torres nos dice: ¿quién va a pitchear?’, le digo: yo mismo. Lo hice mejor que el primer día, la gente se desbordó a batear, mi alegría fue mayor cuando sin tirar la última bola ya Fidel estaba llamando para felicitarme. Recuerdo que me dijo: ‘Hasta en los campos de caña están puestos los micrófonos’.

Fotografía del estelar pelotero cubano Modesto Verdura. Foto de Archivo.

Por su parte, en una entrevista que le realizara la periodista Elsa Ramos al pelotero espirituano y cubano de mayor rendimiento en certámenes internacionales, el internacional Frederich Cepeda, él le reveló las claves de una relación que traspasa un estadio de pelota.

Tony y Fidel siempre mostraron conmigo una gran amistad, en mis años de gloria en el equipo Cuba y también en momentos difíciles. Tony siempre ha estado ahí como médico ortopédico y también del equipo Cuba de pelota”.

Recuenta Cepeda que los grados de capitán del “Cuba” le dieron la oportunidad de hablar directamente con el Comandante más de una vez, “en momentos en que el equipo iba a un campeonato importante o a discutir medallas, lo hacía conmigo y con otros atletas, pero siempre preguntaba: ¿Dónde está Cepeda?”.

Se forjó un fuerte nexo. “Cuando Tony entró al equipo, ya sentíamos a ese Fidel mucho más cerca de nosotros, él llamaba a Tony y le decía con la persona que quería hablar, te daba ánimos, te daba mucha confianza, nunca te presionaba”.

Frederic Cepeda junto a Fidel. Foto de Archivo

Momento cumbre de esta empatía entre el líder de la Revolución cubana y Frederich fue aquel encuentro previo al Primer Clásico Mundial, en lo que sería el primer choque “en serio” de la pelota cubana con la Gran Carpa.

Estuvo  como cuatro horas parado frente a nosotros que estábamos sentados, nos causó mucho esa resistencia. Habló de cuando él jugaba, preguntó por cada uno de los atletas, hasta por los retirados.

De todos los que se reunieron con nosotros antes de partir, fue el que menos nos exigió y nos dijo: “Espero que la prensa haya explicado a Cuba y al mundo a lo que van a enfrentarse esos muchachos y que hagan lo que hagan ya solo con el hecho de estar ahí para mí son campeones, ellos se van a enfrentar a una tarea muy dura, pero van a regresar victoriosos a la Patria”.

La primera vez que estuve cerca de él fue en el 2002 en el Latino, la comitiva y la escolta venían delante y se sentía como una electricidad, sabías que venía el Comandante, luego tienes de frente a un hombre alto, a una leyenda viviente haciéndote preguntas y directamente a ti, es algo impresionante”.

Pero nada conmocionó a Cepeda como aquel párrafo. “Contamos con un modelo a seguir en nuestro equipo: la increíble serenidad y seguridad de Cepeda, a quien deseo rendir homenaje en esta reflexión, por sus proezas. No ha variado en lo más mínimo su eficiencia deportiva desde la primera vez al bate en el Clásico. Ayer cuando teníamos cinco carreras contra México, cuatro las había impulsado él”.

Y continúa Elsa, en su publicación. Había pasado el III Clásico, que le provocó la reflexión titulada “La importancia moral del Clásico”. Fue para Frederich el éxtasis del orgullo. Ya le había regalado elogios en las versiones anteriores de Clásicos. “En más de una reflexión mencionó mi nombre y así hizo homenaje a mi labor como deportista, como persona. Ni me lo imaginé nunca, entre tantos atletas tan grandes que han pasado por nuestro país y que él dijera: rindo un homenaje a Frederich Cepeda por sus proezas, por lo que pasó en el II Clásico….”

Fue en la segunda edición cuando el líder de la Revolución se sintió cautivado por la elocuencia del espirituano. “Cuando llegamos hizo alusión a mí por una intervención que hice en una conferencia de prensa, me felicitó por lo que dije y en forma de broma dijo que podría ser el gobernador de California, para mí es grande porque lo dijo un hombre tan grande, que haya estado entre sus palabras con tantas que él dedicó a tantas cosas, lo voy a guardar siempre en la mente y el corazón, eso nadie lo va a borrar”.

Por estas circunstancias, Cepeda ha sido “acusado” más de una vez como un rehén de la oficialidad o de la política, como la pelota misma. “No le temo a eso, nací, me crié y soy hijo de esta Revolución, siempre he estado firme en lo que creo y lo que pienso”.

No solo lo dice. Lo ilustra con un montón de fotos gigantes que cuelgan de las paredes de su casa donde se le ve con Fidel. “Y tengo muchas más que esas porque los fotógrafos tiran muchas más, pero las guardan en la fototeca del Comandante, ojalá las tuviera todas”.

Los nexos superan el simbolismo de una instantánea. Muchos de los de su generación partieron y él está ahí, estoico, aunque haya debido atravesar más de una vez el desierto: “Cepeda nació, está y estará en Cuba y, por supuesto, en Sancti Spíritus”.

El Gingate del Escambray, Antonio Muñoz. Foto de Archivo

Hay días, meses y años que nunca pasan al olvido, y para el expelotero trinitario Antonio Muñoz, conocido como el Gigante del Escambray, varios momentos históricos de encuentros con Fidel Castro Ruz, siempre estarán presentes en su mente y corazón.

Hoy, en el 69 aniversario del Día de la Rebeldía Nacional, fecha en la que se celebra el acto nacional, en la que es desde hace varios años, la tierra donde vive, Cienfuegos, reseñamos momentos de la vida de Muñoz junto al Deportista Mayor de todos los cubanos, publicados por Julián Pérez Valdés, en la publicación digital El Sureño.

Yo tengo muchas anécdotas con él… Aquella de correr y darle la vuelta al cuadro con un bate en la mano después de un cuadrangular. Fidel me preguntó por qué lo hacía y le respondí que el comisionado me había dicho que si no daba jonrón, no me regalaba el bate. Y él me dijo: ‘¡si tú te has ganado millones de bates!’…

Otra vez le pedí que me dedicara una pelota y me puso: ‘un millón de felicitaciones para Antonio Muñoz, de Fidel Castro’… Y en otra estaba en el Escambray, mi lugar de origen y él andaba de recorrido y cuando me vio mandó a parar los carros, se bajó y fue a saludarme…

Para Cuso, como se le conoce a Muñoz en el argot deportivo y familiar, el líder de la Revolución Cubana fue, es y será siempre su razón de ser.

Fidel es mi padre, mi existencia, es lo que hoy vivo: la Revolución Cubana. Mi padre me trajo al mundo y Fidel me hizo lo que soy. El mejor homenaje para él es ser cada día mejores en nuestra vida, por lo que nos juró y nos cumplió. Ahora nos toca a nosotros decirle: ‘descansa, nosotros estamos aquí para continuarla’.

Las convicciones revolucionarias de Antonio Muñoz nacieron, crecieron y perduran más de siete décadas después, en aquel “guajiro” de pura cepa que nació en lo más intrincado del Condado trinitario.

Siete años atrás en una visita a Miami, como parte del el llamado Juego del Reencuentro entre peloteros cubanos, que tuvo lugar en el estadio Bucky Dent Park, en Hialeah, ante una pregunta provocadora de un periodista, ¿Entonces tú eres revolucionario?.

Yo sí soy revolucionario, respondió con firmeza el Gigante del Escambray, porque nací en Cuba y jamás he criticado a nadie que venga para acá. Pero sí soy revolucionario porque me eduqué con la revolución, vivo con la revolución y muchas oportunidades que me ha dado”.

 

 

No te pierdas nada. Únete al canal en WhatsApp de  Radio Sancti Spíritus.

#

Deporte,  Noticia

Deja un comentario

Aún no hay comentarios. Sé el primero en realizar uno.

También te sugerimos

Programación en vivo
Ahora:

Sigue a Radio Sancti Spíritus