{"id":63482,"date":"2026-02-15T11:29:38","date_gmt":"2026-02-15T16:29:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/?p=63482"},"modified":"2026-02-15T11:29:38","modified_gmt":"2026-02-15T16:29:38","slug":"15-de-febrero-de-1898-explosion-del-acorazado-estadounidense-maine-en-la-bahia-de-la-habana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/15-de-febrero-de-1898-explosion-del-acorazado-estadounidense-maine-en-la-bahia-de-la-habana\/","title":{"rendered":"15 de febrero de 1898: Explosi\u00f3n del acorazado estadounidense \u201cMaine\u201d en la Bah\u00eda de La Habana"},"content":{"rendered":"<p>A las 9:40 de la noche del martes 15 de Febrero de 1898 una poderosa explosi\u00f3n destruy\u00f3 al acorazado estadounidense\u00a0<strong><em>Maine<\/em><\/strong>\u00a0que se encontraba fondeado en la bah\u00eda de La Habana. Como consecuencia del siniestro perecieron las \u00a0tres cuartas partes de la tripulaci\u00f3n. Dado el contexto en que tuvo lugar el suceso y su trascendencia as\u00ed como el inter\u00e9s que despert\u00f3 en la opini\u00f3n p\u00fablica, ha sido objeto, sobre todo en los Estados Unidos, de m\u00faltiples especulaciones. Se le han dedicado libros y costosas investigaciones para tratar de fundamentar sus posibles causas.<\/p>\n<p>El\u00a0<strong><em>Maine<\/em><\/strong>\u00a0hab\u00eda llegado al puerto habanero el 25 de enero, con la excusa de efectuar una \u201cvisita amistosa\u201d, aunque, dada la tirantez que exist\u00eda entre los Estados Unidos y Espa\u00f1a, resultaba evidente que la presencia del buque no era sino una m\u00e1s en la cadena de presiones que el gobierno norteamericano ven\u00eda ejerciendo sobre el espa\u00f1ol en lo que constitu\u00eda, claramente, la preparaci\u00f3n para la intervenci\u00f3n, con objetivos expansionistas, en la guerra que los cubanos sosten\u00edan contra el r\u00e9gimen colonial hispano. Era quiz\u00e1s el mayor buque de guerra que jam\u00e1s hubiera entrado en la bah\u00eda habanera. Su aspecto, fondeado en el centro de la rada, era imponente. La tripulaci\u00f3n estaba compuesta por 26 oficiales y 328 alistados. Entre estos \u00faltimos hab\u00eda numerosos emigrantes (19 irlandeses, 15 suecos, 11 alemanes, 8 japoneses,7 noruegos, 4 daneses, 3 finlandeses, 2 griegos, 1 malt\u00e9s, 1 ingl\u00e9s, 1 franc\u00e9s, 1 ruso, 1 rumano) aunque casi todos eran ya ciudadanos norteamericanos o residentes permanentes en proceso de obtenci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. No es cierto, como a veces se ha afirmado, que la mayor\u00eda de los tripulantes fueran negros. Fuentes dignas de cr\u00e9dito y la observaci\u00f3n cuidadosa de las fotos de la tripulaci\u00f3n muestran que las personas negras constitu\u00edan menos de la quinta parte de los tripulantes. El comandante del buque era el capit\u00e1n de nav\u00edo Charles D. Sigsbee<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de ocurrida la cat\u00e1strofe, la prensa sensacionalista estadounidense arreci\u00f3 su campa\u00f1a antiespa\u00f1ola, responsabilizando con el hecho a las autoridades de Madrid y La Habana. Simult\u00e1neamente, los c\u00edrculos pol\u00edticos m\u00e1s agresivos intensificaron sus demandas y presiones sobre el ejecutivo para que este se decidiera a intervenir militarmente en Cuba.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales, el desastre ten\u00eda dos posibles explicaciones: la destrucci\u00f3n del buque se hab\u00eda producido por accidente o por un acto premeditado. Si se trataba de un accidente, el prestigio del comandante y por ende de la Marina estadounidense, quedaba en entredicho. Si fue un acto perpetrado por tripulantes, el \u00a0comandante segu\u00eda teniendo responsabilidad. Pero si el acto hab\u00eda sido realizado por agentes del gobierno espa\u00f1ol \u00a0o por cubanos partidarios de la intervenci\u00f3n, \u00a0la culpa reca\u00eda en Espa\u00f1a, responsable de la seguridad del buque, que se encontraba legalmente en puerto y, por lo tanto, la explosi\u00f3n pod\u00eda convertirse en un pretexto para la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre el accidente y el sabotaje era posible trazar una l\u00ednea divisoria: si la explosi\u00f3n hab\u00eda sido \u201cinterna\u201d, exist\u00eda la posibilidad de una autoprovocaci\u00f3n, aunque era tambi\u00e9n posible la explicaci\u00f3n del accidente como probable causa. De ser \u201cexterna \u201c, el acto hab\u00eda sido premeditado y, por lo tanto, la culpa reca\u00eda en las autoridades espa\u00f1olas.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de la explosi\u00f3n, ante el rechazo norteamericano de formar una comisi\u00f3n mixta para investigar el hecho, los espa\u00f1oles formaron la suya \u00a0\u00a0Esta comisi\u00f3n, a la que no se le dio acceso a los restos del buque siniestrado, teniendo que limitarse a explorar, mediante buzos, los alrededores, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la explosi\u00f3n hab\u00eda sido, con toda probabilidad, interna. Entre sus argumentos estaban el no haberse observado una columna de agua en el momento de deflagraci\u00f3n, la ausencia de peces muertos en las aguas de la bah\u00eda y el que no se hubiera producido ning\u00fan oleaje.<\/p>\n<p>Por su parte, los estadounidenses formaron su propia comisi\u00f3n design\u00e1ndose para presidirla al capit\u00e1n de nav\u00edo William T. Sampson. El \u00a0ambiente pol\u00edtico que se hab\u00eda creado en los Estados Unidos no era en nada favorable a una investigaci\u00f3n imparcial y objetiva. La denominada \u201c<em>prensa amarilla<\/em>\u201d no cesaba de publicar art\u00edculos, declaraciones y testimonios que configuraban una atm\u00f3sfera belicista.<\/p>\n<p>Esta comisi\u00f3n se inclin\u00f3 por explicar la destrucci\u00f3n del nav\u00edo como resultado de dos explosiones: una peque\u00f1a, producida en el exterior, que hab\u00eda desencadenado una enorme, de origen interno. El presidente de los Estados Unidos, William McKinley, en el mensaje al Congreso que acompa\u00f1aba a las conclusiones de la comisi\u00f3n Sampson, se\u00f1alaba que la verdadera cuesti\u00f3n era que \u201c<em>Espa\u00f1a ni siquiera pod\u00eda garantizar la seguridad \u00a0de un buque norteamericano que visitaba La Habana en misi\u00f3n de paz<\/em>\u201d Y ped\u00eda autoridad para terminar la guerra en Cuba, a la vez que solicitaba emplear, para esos fines, a las fuerzas militares y navales estadounidenses. As\u00ed, la combinaci\u00f3n de conmoci\u00f3n p\u00fablica, presi\u00f3n de los medios y oportunidad estrat\u00e9gica hab\u00eda convertido el hundimiento del\u00a0<strong><em>Maine<\/em><\/strong>\u00a0en un mecanismo de autorizaci\u00f3n para la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Resulta curioso que tres d\u00edas despu\u00e9s de que la comisi\u00f3n presidida por el capit\u00e1n de nav\u00edo Sampson terminara sus labores, este fuera nombrado jefe de la Escuadra del Atl\u00e1ntico Norte, el m\u00e1s alto cargo de mando en la Marina norteamericana, y que unos d\u00edas despu\u00e9s se le designara como contralmirante en funciones, pasando para ello por encima de m\u00e1s de una docena de oficiales que le preced\u00edan en el escalaf\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero las dudas sobre las causas de la destrucci\u00f3n del Maine continuaron. El ataque m\u00e1s serio a la teor\u00eda de la explosi\u00f3n externa provino de las p\u00e1ginas del peri\u00f3dico profesional brit\u00e1nico\u00a0<strong><em>Engineerig<\/em><\/strong>. En ellas, John T. Bucknill, experto altamente calificado en minas y sus efectos, refut\u00f3 las conclusiones de la comisi\u00f3n presidida por Sampson las cuales calific\u00f3 de absurdas.<\/p>\n<p>Bucknill consider\u00f3 como la m\u00e1s probable causa original del desastre, la combusti\u00f3n espont\u00e1nea de una de las carboneras del buque, hecho frecuente en las naves norteamericanas de la \u00e9poca, entre los cuales podr\u00edan citarse: la explosi\u00f3n del crucero\u00a0<strong><em>Missouri<\/em><\/strong><em>\u00a0<\/em>en 1885, cuando se encontraba fondeado en Gibraltar; la explosi\u00f3n, en 1891, ocurrida en las calderas del crucero\u00a0<strong><em>Atlanta<\/em><\/strong>: y los incendios de carboneras, que de 1895 a 1897, tuvieron lugar en los cruceros\u00a0<strong><em>Olimpia<\/em><\/strong>;\u00a0<strong><em>Wilmington<\/em><\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Cincinnati<\/strong>\u00a0as\u00ed como en el crucero acorazado\u00a0<strong><em>New York<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>Transcurrida m\u00e1s de una d\u00e9cada, a principios de 1910, el Cuerpo de Ingenieros del Ej\u00e9rcito de Estados Unidos comenz\u00f3 los trabajos para remover los despojos \u00a0del Maine \u2013 que constitu\u00edan un obst\u00e1culo para la navegaci\u00f3n- y hundirlos en alta mar. Estos trabajos duraron hasta marzo de 1912 y fueron aprovechados para recuperar los restos humanos que conten\u00eda el casco destruido, transportarlos a Estados Unidos y darles sepultura. Adem\u00e1s, se form\u00f3 una nueva comisi\u00f3n investigadora \u2013 que tom\u00f3 m\u00e1s de 500 fotos de los restos reflotados del buque-cuyas conclusiones fueron muy similares a las de su predecesora.<\/p>\n<p>Seis d\u00e9cadas despu\u00e9s, en 1976, cuando las relaciones entre Estados Unidos y Espa\u00f1a eran completamente diferentes, el almirante Hyman G. Rickover, quien era famoso por haber dirigido el proyecto de construcci\u00f3n del primer submarino nuclear norteamericano, form\u00f3 un equipo de expertos que revis\u00f3 cr\u00edticamente la copiosa informaci\u00f3n obtenida en 1911 y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la explosi\u00f3n fue interna, planteando varias posibilidades de inicio: incendio en una carbonera, sabotaje, accidente con armas, bomba colocada por un visitante. De ellas, consideraba como m\u00e1s probable la primera, aunque no descartaba las otras.<\/p>\n<blockquote><p>Estos resultados fueron plasmados en el libro\u00a0<em>Como fue destruido el acorazado Maine<\/em>. La explicaci\u00f3n de Rickover ha sido considerada como un reconocimiento oficial de que la causa de la explosi\u00f3n era interna y de que, por lo tanto, ni Espa\u00f1a ni mucho menos los cubanos hab\u00edan tenido que ver con ella.<\/p><\/blockquote>\n<p>Queda pues, la posibilidad de la explosi\u00f3n interna la cual pudo ser accidental o provocada. La primera variante, como hemos visto, fue estudiada exhaustivamente por el almirante Rickover. La segunda no puede descartarse, dado el inter\u00e9s que los c\u00edrculos imperialistas estadounidenses m\u00e1s agresivos ten\u00edan en precipitar el pa\u00eds a la guerra.<\/p>\n<p>En todo caso, cualquiera que haya sido el origen de la explosi\u00f3n, lo que ha dado trascendencia hist\u00f3rica al desastre del Maine ha sido la manipulaci\u00f3n de que fue objeto para convertirlo en pretexto de intervenci\u00f3n en el conflicto hispano-cubano.<\/p>\n<p><em><strong>Tomado de <a href=\"http:\/\/www.cubadebate.cu\/especiales\/2026\/02\/15\/15-de-febrero-de-1898-explosion-del-acorazado-estadounidense-maine-en-la-bahia-de-la-habana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer nofollow\">Cubadebate<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A las 9:40 de la noche del martes 15 de Febrero de 1898 una poderosa explosi\u00f3n destruy\u00f3 al acorazado estadounidense\u00a0Maine\u00a0que se encontraba fondeado en la bah\u00eda de La Habana<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":63483,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[8,3],"tags":[50,510],"coauthors":[1887],"class_list":["post-63482","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticia","category-cuba","tag-cuba","tag-historia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63482","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63482"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63482\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63485,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63482\/revisions\/63485"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63483"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63482"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=63482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}