{"id":36609,"date":"2024-10-23T11:59:06","date_gmt":"2024-10-23T15:59:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/?p=36609"},"modified":"2024-10-23T21:50:41","modified_gmt":"2024-10-24T01:50:41","slug":"salustiano-y-los-fantasmas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/salustiano-y-los-fantasmas\/","title":{"rendered":"Salustiano y los fantasmas"},"content":{"rendered":"<p>\u2014Gaspar\u2026 \u2014cuando mi amigo me llama de ese modo, quedo en alerta: \u00a1cualquiera sabe cu\u00e1l es el asunto que trae! \u2014 \u00bfT\u00fa crees en los fantasmas?<\/p>\n<p>\u2014Compadre, \u00bfusted viene con esa bola a estas alturas del campeonato?<\/p>\n<p>\u2014Bueno\u2026 es que, claro, los fantasmas no existen\u2026 pero\u2026<\/p>\n<p>Impresionado el hombre: \u00bfqu\u00e9 pel\u00edcula habr\u00e1 visto?<\/p>\n<p>\u2014Tranquilo, Arnaldo, tranquilo (perd\u00f3n, Juan Luis Guerra), voy a recordar una historia de las que public\u00f3 Guillermo Lagarde en <em>Desapolillando archivos<\/em>.<\/p>\n<p>\u2014Eso quiere decir que\u2026 \u00bfocurri\u00f3 de verdad?<\/p>\n<p>\u2014Como o\u00eddo hab\u00e9is. Y, si no lo sab\u00e9is, os lo digo para que lo conozc\u00e1is.<\/p>\n<p>\u2014Te qued\u00f3 bien eso, Gaspar. Pero expl\u00edcate, anda:<\/p>\n<p>\u2014Vamos al asunto. En otra de sus cr\u00f3nicas, Guillermo Lagarde recuerda algo que pas\u00f3, hace muchos a\u00f1os, en La Habana, en la V\u00edbora. Por cierto, barrio en el que yo nac\u00ed, hace\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os hace, \u00bfeh? \u00bfCu\u00e1ntos? \u2014Pregunta mi buen amigo con la insistencia de quien quiere arrancar una confesi\u00f3n ajena. Lo complazco\u2026 a medias:<\/p>\n<p>\u2014Ticinco a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>\u2014Contigo no se puede, Gaspar. Haz la historia:<\/p>\n<p>\u2014Pues, mi caro amigo, esto sucedi\u00f3 en la calle de Patrocinio. Hace much\u00edsimo tiempo, en una cuadra de la calle se escuchaban lamentos, gritos y alaridos terror\u00edficos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1\u00bfY eso?! \u00bfDe d\u00f3nde?<\/p>\n<p>\u2014Pues desde una casa misteriosa, siempre a las doce de la noche. Por la ma\u00f1ana, los vecinos no hac\u00edan m\u00e1s que hablar de eso: dec\u00edan que eran esp\u00edritus, fantasmas, almas en pena\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY no hubo nadie que tratara de enterarse de lo que pasaba en esa casa, Gaspar?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed que lo hubo: Un <em>gallego<\/em>. T\u00fa sabes que as\u00ed le decimos en Cuba a cualquier espa\u00f1ol, aunque no haya nacido en Galicia. El gallego se llamaba Salustiano.<\/p>\n<p>\u2014Valiente el hombre\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ja! Una noche se decidi\u00f3 y <em>resolvi\u00f3 resolver<\/em> el misterio. Muerto de miedo, a la una de la madrugada lleg\u00f3 a la casa de Patrocinio 56. Ya estaban en su apogeo esos gritos fantasmag\u00f3ricos. Toc\u00f3 a la puerta y, en medio de los alaridos, oy\u00f3 una voz de ultratumba que le contest\u00f3: <em>\u00a1\u00a1Aqu\u00ediii no hay naaaadie, galleeeego!!<\/em><\/p>\n<p>\u2014Mira, Gaspar\u2026, si eso me pasa a m\u00ed\u2026<\/p>\n<p>\u2014Nada, har\u00edas lo mismo que hizo Salustiano: se fue de all\u00ed a mill\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Entonces\u2026 \u00bfeso se qued\u00f3 as\u00ed? \u2014pregunta Arnaldo, mi amigo, al borde de la decepci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Pues result\u00f3 que ese lugar era una casa de dementes. All\u00ed mal viv\u00edan m\u00e1s de m\u00e1s de veinte orates. El peri\u00f3dico de la ma\u00f1ana explic\u00f3 que la casa la hab\u00eda alquilado el se\u00f1or Pepe P., sin el permiso legal para eso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPepe P.? \u00bfAs\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed mismo: Pepe P. Al final, los locos fueron a parar a Mazorra.<\/p>\n<p>\u2014Gaspar, \u00bfy qu\u00e9 pas\u00f3 con el gallego Salustiano?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Muchacho! Salustiano se indign\u00f3: Fue el \u00fanico que se atrevi\u00f3 a entrar en aquella casa\u2026 \u00a1y ni siquiera lo mencionaron en el peri\u00f3dico!<\/p>\n<p>\u201c\u2026Amigos, suficiente por hoy\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace muchos a\u00f1os, en La Habana, se escuchaban lamentos, gritos y alaridos terror\u00edficos desde una casa misteriosa, siempre a las doce de la noche.<\/p>\n","protected":false},"author":182,"featured_media":36611,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1293],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-36609","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lo-que-por-ahi-se-cuenta"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/182"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36609\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36611"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36609"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=36609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}