{"id":21445,"date":"2024-01-27T06:37:19","date_gmt":"2024-01-27T11:37:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/?p=21445"},"modified":"2024-01-27T06:37:19","modified_gmt":"2024-01-27T11:37:19","slug":"el-anfitrion-de-marti-en-tampa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/el-anfitrion-de-marti-en-tampa\/","title":{"rendered":"El anfitri\u00f3n de Mart\u00ed en Tampa"},"content":{"rendered":"<p>La Luna reluciente qued\u00f3 ahogada por los nubarrones, que empapaban Tampa, colmada de emigrados espa\u00f1oles, cubanos e italianos, atra\u00eddos por las tabaquer\u00edas. Iniciaba la madrugada del 26 de noviembre de 1891, cuando son\u00f3 el \u00faltimo pitazo de la locomotora en el paradero ferroviario; y jadeando a\u00fan la m\u00e1quina sobre los rieles, descendi\u00f3 el viajero del armatoste de hierro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Viva Mart\u00ed!<\/p>\n<p>Un copioso aguacero, tambi\u00e9n de aplausos y v\u00edtores, le daba la bienvenida al Ap\u00f3stol de la independencia, y al pie del vag\u00f3n, el espirituano N\u00e9stor Leonelo Carbonell y Figueroa.<\/p>\n<p>\u201cLa madrugada iba ya a ser \u2014\u00a1bien lo recuerdo!\u2014 cuando el tren que llevaba a un hombre invencible, porque no lo ha abandonado jam\u00e1s la fe en la virtud de su pa\u00eds, arrib\u00f3, bajo lluvia tenaz, a la estaci\u00f3n donde le dio la mano, como si le diera el alma, un amigo \u2014nuevo y ya inolvidable\u2014 que descans\u00f3 junto al arroyo al lado de Guti\u00e9rrez, que oy\u00f3 a Joaqu\u00edn Palma en las veladas de la selva, que mont\u00f3 a caballo al lado de Castillo\u201d.<\/p>\n<p>Era la voz del Maestro que miraba la gallard\u00eda de Carbonell, quien en su condici\u00f3n de presidente del club Ignacio Agramonte, y cumpliendo un acuerdo de la asociaci\u00f3n, invit\u00f3 al organizador de la Guerra Necesaria a un evento art\u00edstico y literario en esa urbe de Florida, a trav\u00e9s de una carta remitida el 16 de noviembre.<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) con el alma henchida de gozo\u201d, Mart\u00ed acepta la invitaci\u00f3n y le escribe en misiva fechada en Nueva York el d\u00eda 18. \u201cDe lejos he le\u00eddo su coraz\u00f3n, y desde ac\u00e1 he visto tambi\u00e9n el mucho oro de su alma viril, donde corren parejas la ternura con la luz. (\u2026) \u00bfEs la patria quien nos llama? Obedecemos, pues, que de seguro ella nos alienta para algo grande\u201d.<\/p>\n<p>Tal convicci\u00f3n tambi\u00e9n le asist\u00eda a N\u00e9stor Leonelo, con 45 a\u00f1os entonces, quien ansiaba montar nuevamente sobre el lomo del caballo \u00a0\u2014aunque sea en pelo\u2014, como lo hizo el 6 de febrero de 1869, cuando, junto a sus hermanos, se levant\u00f3 en armas contra la metr\u00f3poli en la finca Meloncitos y puso en jaque a las huestes espa\u00f1olas en el antiguo partido de El J\u00edbaro.<\/p>\n<p>Hond\u00edsimas ra\u00edces pose\u00edan esos ardores patri\u00f3ticos: su padre Eligio ve\u00eda con malos ojos los desmanes de la Corona, y Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n, la madre, de alta cultura, hab\u00eda le\u00eddo mucho verso liberal venido de Espa\u00f1a y Francia.<\/p>\n<p>Debajo de ese \u00e1rbol familiar acamp\u00f3, igualmente, el nieto Eligio, quien en una reuni\u00f3n del club Ignacio Agramonte, del cual era secretario, expuso la idea de invitar a Mart\u00ed a Tampa, mientras otros integrantes apostaban por Manuel Sanguily, sostiene el historiador espirituano Mario Vald\u00e9s Navia.<\/p>\n<p>A inicios de la madrugada de aquel jueves 26 de noviembre, Mart\u00ed recibi\u00f3 la bienvenida oficial en el Liceo Cubano, donde agradeci\u00f3 brevemente la acogida, y de all\u00ed parti\u00f3 hacia la casa de hu\u00e9spedes, de cubanos simpatizantes con la causa independentista, localizada en la avenida 8, calle 13,\u00a0 en Ybor City.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A finales de noviembre de 1891, el Maestro visit\u00f3 esa ciudad de Florida, Estados Unidos, invitado por el guerrero espirituano N\u00e9stor Leonelo Carbonell<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":21446,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1,12],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-21445","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sancti-spiritus","category-sugerencia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21445","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21445"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21445\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21446"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21445"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radiosanctispiritus.cu\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=21445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}