Sancti Spíritus de pie, en Revolución
Sancti Spíritus, como toda Cuba, amaneció este sábado de pie, en Revolución. En la Plaza Mayor General Serafín Sánchez Valdivia una representación del pueblo espirituano, de los miles que quisieron estar presentes ahí, confirmaron que este país no entregará ni la soberanía, ni la independencia.
En una plaza espirituana, escoltada por cubanísimas palmas reales, la integrante del Comité Central del Partido y primera secretaria de la organización política en la provincia, Deivy Pérez Martín, denunció el impacto que ha tenido en la economía y en la vida cotidiana el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba hace casi 60 años.

Pérez Martín sostuvo, además, que la Revolución no se dejará arrebatar las calles, la tranquilidad, la seguridad colectiva, vulneradas, fundamentalmente, el pasado 11 de julio por un grupo de delincuentes y mercenarios pagados por la administración norteamericana.
Lo que hicieron el pasado domingo, dijo, no fue más que la actualización del viejo guión de guerra sucia utilizado en otros países.
“Nuestros problemas se resuelven entre cubanos con Revolución” expresó la dirigente partidista.
También, en la Plaza de la Revolución espirituana, se escuchó la voz de la juventud. En particular, Yaditza Pérez Hidalgo, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas en la provincia, aseguró que el proyecto político de la Revolución seguirá con vitalidad y con el protagonismo de las nuevas generaciones a pesar de los intentos fallidos de destruir a la Revolución.
Por su parte, la coordinadora provincial de los Comités de Defensa de la Revolución, Marianela Valdés, denunció las campañas articuladas en las plataformas virtuales para provocar el odio y la desunión entre las familias cubanas.

La dirigente cederista manifestó, igualmente, que los espirituanos no se dejarán arrebatar la tranquilidad del barrio y las conquistas alcanzadas.
Los cederistas, afirmó, “somos la gran mayoría del pueblo, vivimos por igual en campos y en ciudades, en repartos residenciales y en barrios humildes con mayores problemas sociales, hacemos las mismas colas, sufrimos los mismos apagones, padecemos las mismas carencias, y a todos nos une el compromiso de defender la Revolución desde nuestras comunidades”.

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