Abdala, una vacuna que anida en el pueblo


Abdala, la vacuna que anida en el pueblo. Foto: Oscar Alfonso Sosa.

La nobleza no es una exclusividad, es un don que de muchos nace y que todos necesitan.

Y por ello el casi octogenario Miguel Valdivia lo reitera una y otra vez: esta vacuna que se llama Abdala es un acto de nobleza inigualable.

Orden y disciplina priman en la jornada de vacunación. Foto: Oscar Alfonso Sosa.

Y son miles los testigos y protagonistas en el país, incluido el escenario espirituano.

El inicio de la inmunización masiva con la vacuna Abdala no es solo un suceso para retratar en espacios de noticias. Es un hecho que queda con ese sentimiento impreso, en medio del alma.

El proceso de vacunación masiva con Abdala contra la Covid-19 es un suceso trascendente. Foto: Oscar Alfonso Sosa.

Escuelas convertidas en vacunatorios, personal de la salud y de la educación a manos juntas abrazando cada detalle de la organización y la implementación.

Un acontecimiento de esos donde el pueblo es protagonista, con sus científicos, transportistas, maestros, galenos, enfermeras, personal de laboratorios, informáticos, en fin: pueblo.

Y en ese pueblo, anida tierna Abdala, la primera vacuna cubana contra la Covid-19.

Cientos de escuelas funcionan como vacunatorios. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
Esta imagen resulta familiar en todo el escenario espirituano. Foto: Oscar Alfonso Sosa.
Con la vacunación masiva con Abdala, las generaciones se encuentran y se complementan. Foto: Oscar Alfonso Sosa.

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