Fidel es presencia eterna

Las aulas son todo silencio, a la espera de la hora que cada mañana indica el momento de abrir las puertas para recibir a los duendes del futuro, enfundados en sus uniformes blancos y rojos.
La brisa fresca que baña los rincones de la comunidad rural de Las Tosas, en el municipio de Sancti Spíritus, abriga a la escuela primaria Sierra Maestra. Y empuja al visitante hasta cada recinto, donde la honra vive.
Fidel es allí presencia cotidiana. Cada aula lo muestra a su manera, pero siempre sugerente, observador, con esa fuerza que nunca la ausencia física le quitará.
Y ese Fidel llega, de la manera en que las manos tiernas y la visión de esos duendes de futuro, con sus maestros en la proa, desean presentarlo, para que la memoria sea eterna.
No se habla de fechas, porque el motivo es permanente. No se dice de altares, porque su estatura no los necesita. Y se habla siempre, de Fidel, de mi Fidel, en presente sempiterno, con su sol indicando futuro.



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