Taguasco, Soberanía alimentaria

El investigador agrícola José A. Casimiro junto a varios de los participantes en el intercambio. Fotos: Eduardo Sicilia.

Promotores, especialistas y campesinos protagonizaron un intercambio de saberes vinculados al movimiento internacional Por una alimentación sostenible y sana contrapuesta a las políticas de las transnacionales que persiguen la estandarización del gusto.

Basada en la protección de las tradiciones gastronómicas del campesinado y con métodos de cultivo que no dañen el entorno, el encuentro tuvo lugar en la finca agroecológica de José A Casimiro, en Siguaney, de referencia mundial.

Entre quienes así se proyecta figura  Andrea Matos, representante regional para América Latina del movimiento internacional “Slow Food”, radicado en Italia.

-Me llevó una experiencia muy rica, de muchísimas cosas, de personas con una cultura enorme, personas además muy buenas y solidarias con todos y que tienen un nivel de inventiva muy alta, porque, por ejemplo como en esta finca que tenían terrenos como monocultivos, se ha creado una finca integral  de referencia mundial, yo diría.

Soberanía alimentaria, Taguasco Casimiro

Andrea Matos evaluó la calidad de la gastronomía de la Finca de Casimiro.

-¿En qué medida este movimiento  puede contribuir a incentivar la diversificación agrícola, el desarrollo local y que las personas coman alimentos más sanos?

-Lo podemos hacer poniendo en red, tanto nacional como internacional las experiencias que hemos vivido aquí hoy, pero hay muchas más, por ejemplo estamos creando un proyecto que se llama fincas “Slow Food”, para Cuba con características muy parecidas a  las de esta finca “Del Medio” y queremos que sean muchas más las que se integren a esta red y puedan ser más visibles. Nosotros ofrecemos nuestras redes internacionales, nuestra credibilidad y también la oportunidad de crear intercambios con otras fincas, otros proyectos productivos de otras partes del mundo.

-¿Qué ventajas tiene Cuba para mantener las producciones  de alimentos con sistemas como estos?

-La ventaja que favorece es la forma de su economía, apartada del Neoliberalismo, que ve estas fincas con poca utilidad para el estado ;al contrario, pues es una economía  diferente, más atenta al  territorio ,a la biodiverdidad,a las necesidades de las personas, donde las personas viven bien, producen energías, producen con recursos  locales alimentos, sin afectar el medio ambiente, al contrario los neoliberales consume el territorio, lo llena de cemento, para luego producir alimentos en grandes fábricas gobernadas por transnacionales.

-Muchos soñamos con ver este tipo de fincas multiplicadas en beneficio del desarrollo local con sus ventas de alimentos e iniciativas.

-Yo también sueño que  esta tierra es un buen ejemplo para este tipo de cosas, las podemos llevar a  otros países, porque el mundo tiene mucho que aprender de Cuba, como país amigable ,solidario, pero en el mundo se piensa en el turismo, pero además en  sus riquezas culturales, naturales y sabe que el cubano lo está cuidando bien, lo está poniendo al servicio de las personas sin destruir el medio  ambiente, por eso este movimiento puede ser una importante fuente turística, estamos desarrollando programas de turismo en vínculo con hoteles, productores agrícolas, mercados que quieran dedicarse  al principio  bueno ,limpio y justo, que sean capacitados en recibir turistas, por supuesto turistas atentos, concientes,,que no copian la gastronomía de otros países, sino presentar lo que es tradicional de aquí, que tiene un valor inmenso, que es lo que los turistas realmente buscan.

Taguasco, Soberanía alimentaria

Diversidad de alimentos elaborados en la finca de Siguaney vinculados a las bondades de la naturaleza.

Artículo publicado en: Noticias, Sancti Spíritus