En una sencilla peregrinación hasta el Panteón del Deportista en la necrópolis de Sancti Spíritus, donde reposan los restos del árbitro internacional de boxeo Jorge Marcos Díaz Yero, fue recordado el decimoquinto aniversario de su desaparición física.

Familiares y amigos, encabezados por su viuda Martha Cristina Ruballo Valle y su hijo Jorge Carlos Díaz, junto a otras glorias y dirigentes del movimiento deportivo, se dieron cita para recordar a este hombre, ejemplo de modestia y sencillez.

Su hijo Jorge Carlos, en sencillas y sentidas palabras expreso lo que significó para él su padre.

 

Jorge Marcos, antes de dedicarse por completo al boxeo y alcanzar la categoría de árbitro internacional clase A, fue entrenador de béisbol de la categoría 13-14 años, y corredor de fondo, como así lo atestigua su inseparable amigo y vecino del edificio 12 plantas, el pelotero Rigoberto “El Chopi” Rodríguez.

Para su viuda Martha Cristina Ruballo Valle, su esposo sigue vivo en la memoria de ella, de su hijo y toda la familia. Junto a Jorge Marcos vivió 43 años, por lo que rememora sus cualidades.

Jorge Marcos Diaz Yero nació en esta ciudad de Sancti Spiritus el 7 de Octubre de 1946 y falleció el 16 de Octubre del 2004 a la edad de 58 años.

 

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