Los genes resistentes a los antibióticos (ARG, por sus siglas en inglés) que se detectaron por primera vez en la India urbana fueron descubiertos en el Ártico por científicos británicos, destaca un estudio publicado hoy.

Para realizar ese hallazgo, los investigadores trabajaron con 40 muestras tomadas en ocho puntos distintos del suelo del archipiélago noruego de Svalbard, una zona remota situada en el océano Ártico.

Según informaron en el trabajo divulgado en la revista Environment International, en total fueron descubiertos 131 genes que hacen a las bacterias resistentes a los antibióticos.

Los detectados se asociaron con nueve clases principales de antibióticos, incluidos aminoglucósidos, macrólidos y lactámicos β, que se usan para tratar muchas infecciones.

Como ejemplo, se encontró un gen que confiere MDR (resistencia a multidrogas) en la tuberculosis en todos los núcleos, mientras que el conocido como blaNDM-1 se detectó en más del 60 por ciento de los núcleos del suelo en el estudio.

Al decir del equipo, liderado por David Graham, de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, el blaNDM-1 y otros ARG de importancia médica probablemente se propagaron en suelos árticos en la materia fecal de las aves y otros animales salvajes, además de visitantes humanos a la zona.

Tres años después de la primera detección del gen blaNDM-1 en las aguas superficiales de la India urbana, los encontramos a miles de kilómetros de distancia en un área donde ha habido un impacto humano mínimo, dijo Graham.

La intrusión en áreas como el Ártico refuerza la rapidez y el alcance de la propagación de la resistencia a los antibióticos, lo que confirma que las soluciones deben verse en términos globales y no solo locales, apuntó.

Lo que los humanos han hecho a través del uso excesivo de antibióticos en escalas globales es acelerar el ritmo de la evolución, creando un nuevo mundo de cepas invulnerables que nunca existieron antes, explicó.

Con ese consumo desmedido, liberaciones fecales y contaminación del agua potable, hemos acelerado en consecuencia la velocidad a la que podrían desarrollarse las superbacterias, subrayó.

Artículo publicado en: Interesante