En una 58 Serie Nacional de Béisbol que más que caliente está al rojo vivo en busca de los cuatro clasificados y el restante cuarteto que buscaría los otros dos boletos en las series de comodín, Los Gallos de Sancti Spíritus iniciarán este martes un doble programa ante Santiago de Cuba en su periplo final por el Oriente cubano, en seis partidos que serán de vida o muerte.

La tropa que dirige José Raúl Delgado, con 19 triunfos y 18 sonrisas aparece en el noveno escaño, en una tabla de posiciones que aunque aparece empatada con Artemisa, equipo que perdió anoche ante Villa Clara, y presenta igual cantidad de victorias y descalabros, los supera ya que los Cazadores los barrieron en su compromiso particular.

A falta de seis partidos para el cierre clasificatorio de la primera etapa, también la Isla de la Juventud se sumó a la pelea por el último cupo de los comodines, y con su triunfo frente a Guantánamo presenta también 19 éxitos ante 20 derrotas, y no está descartado.

En una temporada beisbolera, que para nadie es un secreto adolece de una máxima calidad, sobresale por la paridad, la cual  ha sido la tónica entre los 16 equipos, 14 de los cuales llegan hoy con juegos suspendidos que también pueden decidir en los  boletos que faltan para el playoffs en busca de los dos cupos.

El calendario de la primera vuelta está a punto de expirar, y no hay nada decidido, ni para el cuarteto de vanguardia, liderado por Ciego de Avila (25-14), Villa Clara (22-15), Holguín (23-16) e Industriales que cierra los punteros, con 23 triunfos y 16 descalabros, elencos que avanzarían de manera directa.

Lo cerrado del estado de los equipos sobrevino, aún más,  por las derrotas de los cuatro que abrieron hoy en zonas de clasificación directa, porque además de Ciego de Ávila, Granma desbancó a Industriales en su casa del Mártires de Barbados, en Bayamo, y lo mismo hizo Cienfuegos con Holguín, mientras Villa Clara ganaba en extrainning un crucial desafío a Artemisa, que provocó el triple empate en el segundo piso, mientras Mayabeque cedía ante Camagüey, traspiés que lo saca momentáneamente de la estancia de lujo de la Serie.

En un excelente trabajo escrito en el periódico Granma por Oscar Sánchez, y que se titula La pelota y la calculadora, donde plantea que si hoy empezara la segunda vuelta y los seis primeros de la tabla de posiciones fueran los que continúan en competencia, observen cómo cambia el orden.

Los avileños mantendrían la punta; Industriales seguiría de escolta más cercano; Villa Clara ascendería del quinto al tercero; Mayabeque se quedaría en la misma cuarta plaza; Holguín caería de sublíder al quinto peldaño y Santiago de Cuba no se movería del sexto.

Pero si en el ejercicio incluimos la posibilidad de que los espirituanos, que hoy son novenos, lograran hacerse del octavo escaño y vencer en la serie de comodines, suponiendo que los cuatro punteros de la tabla hoy sean los que avancen de forma directa, en el reordenamiento los Gallos solo serían superados por Ciego de Ávila, es decir, entrarían de segundos al epílogo clasificatorio de la campaña. Así de movedizo pudiera ser el arranque del próximo segmento de la contienda.

Llega la recta final en una pelota caliente en una 58 temporada que arde, y Los Gallos pueden soñar con la clasificación. Su batalla será demostrarlo en los seis juegos que les restan. El terreno dirá la última palabra.

Artículo publicado en: La columna