adrian-puentes-tiro-con-arcoAdrián Puentes está por estos días de plácemes por su Sancti Spíritus. Se siente feliz, primero, por regresar a su tierra de la cual estuvo alejada por varios meses; segundo, por ser el décimo espirituano en tener en su bolsillo el boleto a la cita olímpica de Brasil en el venidero mes de agosto.

En mayo Adrián  tuvo el sinsabor de perder la clasificación olímpica por una flecha en el torneo internacional celebrado en Medellín. Allí se batió con lo mejor del continente y terminó sexto, detrás de los mexicanos Ernesto Horacio Boardman, Juan René Serrano y Luis Álvarez; el salvadoreño Oscar Ticas y Guillermo Aguilar, de Chile.

En ese clasificatorio olímpico cedió ante el mexicano Boardman en flecha de desempate. Tras finalizar empatados a cinco el match de cuartos de final, Adrián y el mexicano afinaron puntería en un disparo adicional, en el cual el espirituano registró un nueve; mientras el mexicano marcó también un nueve, solo que unos milímetros más cerca del 10, que a la postre le dieron el triunfo.

Sin embargo, el talento de Adrián Puentes se hizo presente y la vida lo sorprendió. “Así el 15 de junio llegó al Comité Olímpico Cubano la notificación que el Comité Olímpico Internacional y la Federación Internacional de Tiro con Arco otorgaban a Cuba una plaza para el torneo de los Juegos de Río de Janeiro, porque en el evento clasificatorio el salvadoreño Oscar Ticas había dado positivo en un control antidoping” manifestó la comisionada nacional de esta disciplina Tamara Jiménez.

Tras conocer la noticia, arcos, flechas y dianas estaban a prueba para los dos tres mejores hombres de Cuba, Juan Carlos Stevens, quinto lugar en Beijing 2008, además de Hugo Franco y Adrián Puentes. La Comisión Nacional de Tiro con Arco de Cuba organizó tres controles internos, y el resultado arrojó el triunfo del espirituano por delante de Franco y Stevens.

Con ello se hace realidad el sueño de Adrián Puentes. En agosto regresará a Río de Janeiro, una ciudad que para él, es bien conocida, al tener por primera vez en la historia de su carrera, un resultado de realce internacional, tras convertirse el  27 de julio del 2007,  en campeón de los Juegos Panamericanos.

Artículo publicado en: Sancti Spíritus