Los inesperados aguaceros frenaron un tanto el normal desarrollo de la cosecha de caña en la provincia espirituana –a unos 400 kilómetros de La Habana- y por tanto imposibilitaron la llegada de la gramínea a los molinos para procesarla,
A pesar de esos nocivos efectos, el territorio continúa con su destacado paso en la realización de la zafra, período durante el cual en Cuba se corta la caña para extraerle azúcar.
Los trabajadores agrícolas e industriales se reponen, vencen ese inoportuno obstáculo y vuelven a encabezan el pelotón de avanzada en la nación, resultado que mantienen por tres años consecutivos.
El coloso Uruguay, del municipio de
Jatibonico , uno de los mayores centrales azucareros del país, se ubica en el primer lugar y los del “Melanio Hernández”, de
Taguasco , descendieron al cuarto, debido a bajas molidas de recientes jornadas, aunque ya se recuperan y deben mejorar esa posición.
En ambas industrias la eficiencia es alta, si tenemos en cuenta que mejoran notablemente todos los indicadores, incluyendo el rendimiento industrial -referido al contenido de azúcar en la caña- que se comporta muy por encima de lo proyectado.
Estos resultados son válidos para compensar el descenso de los estimados de existencia de caña, muy deteriorados por la sequía que desde el año anterior azota al territorio espirituano.
De continuar el buen comportamiento del estado del tiempo, la provincia debe cumplir su plan de azúcar a más tardar a finales de marzo y debe ser nuevamente la primera del país en hacerlo.
Todo es cuestión de tiempo, pues los efectos de la voluntad de los hombres y mujeres incorporados a la contienda así lo atestiguan.